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De tú a tú: Dº Benigno Pendás, Director del CEPC

Nos ha hablado en su ponencia sobre el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y para los que estamos acostumbrados al mundo académico del derecho y la Ciencia Política, sabemos de la nutrida actividad del centro, sus publicaciones y demás. Pero para alguien que sea ajeno a esta realidad, en un plano más divulgativo, ¿podría decirnos a qué se dedica exactamente la institución que Ud. preside?

Pues mira, simplificando al máximo: es un organismo público que depende de la presidencia del Gobierno, y que tiene dos facetas. Una es más académica: Máster, libros, revistas, etcétera. Es decir, es una especie de escuela de altos estudios de Ciencia Política postuniversitarios, digamos. Y luego tiene la faceta de think tank público, es decir, de un lugar pues donde el Gobierno encarga informes, encarga proyectos de ley, encarga debates sobre cuestiones que son de carácter técnico pero que en definitiva pues responden a la denominación de la casa como Centro de Estudios Políticos por una parte, y especialmente Constitucionales.

De acuerdo. Al hilo de lo que me comentaba, de que había líneas de trabajo específicas, decía en su conferencia que hay una línea de investigación sobre regeneración democrática y sobre la Ley de Transparencia. Lo que veo es que se inicia en 2012, coincidiendo con su llegada. ¿Cómo se encuentra esta línea de trabajo actualmente?

Pues mira, el plan de regeneración democrática está en parte elaborado con la Ley de Transparencia, en parte, en fase proyecto de ley, que son las que he mencionado de control económico y financiero de los partidos y del estatuto de los altos cargos y también reformas penales y procesales. Y en parte también estamos elaborando un tema que me parece especialmente importante que es la participación de los ciudadanos en las instituciones. Entonces ahí tenemos cuatro o cinco grupos de trabajo abiertos: sobre elecciones, el funcionamiento de los parlamentos, la democracia interna de partidos, sobre mecanismos de democracia directa. De todo eso estamos oyendo a expertos, a organizaciones sociales, a profesores, y vamos a ver si podemos cumplir con el mayor éxito posible la tarea.

¿Cuál diría que ha sido su experiencia e hitos principales desde que usted es Director del CEPC?

Yo creo que la elaboración del plan de transparencia, la Ley de Transparencia, es uno de los aspectos más importantes. Hemos procurado sobre todo revitalizar el Centro en la línea de tener actos continuos de presentaciones de libros y de actos públicos. Por ejemplo, en estas últimas semanas ha habido presentación de libros sobre temas territoriales: Nacionalismo, Estado Autonómico, etcétera. Estos días, temas europeos. Es decir, más que un hito quizá lo que yo trato de imprimir en la casa es una sensación de actividad constante para responder a las preocupaciones de los ciudadanos sobre la democracia.

Me he quedado con la frase que ha dicho usted en su conferencia: “El político profesional daña el sistema”. Es decir, la profesionalización del alto cargo político que no tiene una actividad profesional detrás, y esta frase ha dado lugar a muchos titulares en prensa por lo que yo he podido rastrear. ¿Podría darnos cuatro pinceladas sobre esto?

Sí, a ver. Precisando exactamente lo que yo quiero decir, lo que creo que no es bueno para la democracia es que la política se convierta en un modo de vida. Es decir, que la gente viva de la política porque claro, eso priva de independencia, priva de libertad, y lógicamente eso acaba repercutiendo negativamente en la calidad de las instituciones. Una cosa diferente es que el político tenga una buena formación, ¿eh? No tiene nada que ver, es decir, el profesional de la política es quien vive de la política. Y la persona con formación que ha tenido una experiencia en la vida laboral y en la vida social y en la vida empresarial es muy útil para la política porque aporta una visión diferente y también aporta independencia: la que da el poder entrar y salir, digamos, con criterio propio. A mí me parece que esa es una de las grandes cuestiones a medio plazo de nuestra democracia y de otros países.

Sí, ahí cuando comentaba en su conferencia lo del modelo anglosajón y decía usted: “Es que allí cuando uno llega a Senador, ya es alguien”.

El modelo sobre todo norteamericano, incluso el inglés está un poco a medias. Pero el modelo norteamericano, claro, es una sociedad muy potente en la cual la política es su punto de llegada, la culminación de una carrera. En Europa el modelo de partidos es más rígido y exige, digamos, una vida de partido que a lo mejor a ciertos niveles ya de éxito económico o profesional pues mucha gente no está dispuesta a tener.

A renunciar, también. Y una última pregunta y ya no le robo más tiempo.

¡No te preocupes, yo encantado! Si a mí hablar de estas cosas, como te puedes imaginar, me divierte.

Es natural. Pues por último, preguntarle qué le merecen iniciativas como ésta que organizan hoy AVAPOL y la UPV.

¡De lo más positiva! Es decir, debatir sobre estas cuestiones, primero: es un ejercicio de democracia, porque la democracia lo primero que significa es que las personas nos veamos y hablemos e intercambiemos criterios y opiniones, y también discutamos. Es decir, no hay que tener miedo al debate y a la diferencia de opiniones. Como has visto en el coloquio hay gente que ha discrepado mucho de lo que yo decía y eso me ha parecido enormemente positivo, es decir: la unanimidad siempre me hace sospechar, ¿eh? Me gusta el debate. Por tanto, quiero felicitar a AVAPOL porque creo que es una iniciativa estupenda que hay que repetirla y por supuesto colaborar siempre que me sea posible estaré encantado de colaborar.

Muchas gracias. Y una última cuestión: ¿Cómo le explicaría a un ciudadano de a pie aquellos titulares en los que usted decía: “Es que un político no gana lo suficiente”? Que ha sido quizá el titular más mediático que ha tenido últimamente…

¡Claro! [Risas] No, no, vamos a ver: hay que explicarlo bien. Primero, es una reflexión incidental en el marco de un debate mucho más amplio que eso. Lo que yo quería llamar la atención es sobre el hecho de que a los políticos, sobre todo en los altos niveles, tienen unas responsabilidades muy grandes y cuando están sentados en la mesa pues con la gente de las grandes empresas, etcétera, claro, su nivel retributivo, la gran empresa o la gran entidad financiera le parece… en fin, que no es el de una persona relevante. No se trata, por supuesto, ni de plantear ni siquiera en la imaginación de este momento una subida de sueldo. Se trata de ser consciente de que hay puestos de mucha responsabilidad que en buena medida necesitan tener el estatuto que corresponde a ese planteamiento. En otros países europeos también se ha planteado, existe ese debate de madurez de la sociedad y no necesariamente ni siquiera implica incremento del gasto público porque es que hay muchos puestos que están perfectamente retribuidos o que podrían retribuirse de otra manera a través de dietas. Es decir, que no se trata de… ¡faltaría más! Hay que mejorar el reconocimiento de la responsabilidad, que eso significa que también permitiría que haya cierta gente que no se quiera dedicar a la política que pudiera pensar en dedicarse. Es una reflexión a medio plazo y es un tema, bueno, insisto, que en otras sociedades ya se ha planteado. Y aquí algún día nos lo podremos plantear.

Muchas gracias, Don Benigno. Continúe disfrutando de la mañana. 

Lucia Campos Seguí 
Junta Directiva AVAPOL 
@lcampossegui

De tú a tú: Javier Pinazo, profesor de Ciencia Política CEU-CH

Javier Pinazo Hernandis Profesor de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad CEU- UCH y Abogado especialista en Administración Pública Doctor en Derecho por la Universidad de Valencia, Máster en Asesoría Jurídica de Empresas, y habilitado como Profesor Contratado Doctor de Universidad Pública. En la actualidad imparte docencia sobre materias relacionadas con la Administración Pública en CEU, el IVASPE o el IVAP. En su bibliografía puede encontrarse: Administración Pública y Gobernabilidad (2013); El sistema político y administrativo valenciano-obra colectiva- (2012); Comentarios a la Ley de la Función Pública Valenciana- obra colectiva- (2012); El Instituto Valenciano de Administración Pública en el nuevo modelo de empleo público valenciano (2010); Neoinstitucionalismo estratégico y gobernabilidad ( 2007); Empleo público en una nueva Administración Pública (2007); La mayoría de edad de la Ciencia de la Administración desde un enfoque sistémico y prospectivo (2002). 

 1. ¿Cómo conoció AVAPOL? 

Creo recordar que fue en el CEU, aunque desde la creación de la Asociación Valenciana de Gestión Pública (AVGP) en el 2006, estábamos atentos a todo lo que se hacía en la CV en la Ciencia Política, por aquello de no pisar terrenos ya trabajados, y en el escenario apareció AVAPOL. Yo, como vicepresidente de la misma seguí las actividades de AVAPOL, que me parecieron siempre oportunas y complementarias a lo que nosotros hicimos. Estáis ahora en un momento magnífico, con un equipo directivo fabuloso, herederos de los primeros momentos siempre más difíciles. Debéis ser un catalizador y aglutinador para la buena política y la buena administración. Estamos viviendo momentos realmente sin igual para la politología, dignos de análisis científicos cada vez más prescriptivos. 

2. ¿Conocen sus alumnos la Asociación Valenciana de Politólogos (AVAPOL)? 

 Ya lo creo. Nuestro Decano está con vosotros y yo mismo he alentado a la afiliación y buena parte de mis mejores alumnos son parte activa de AVAPOL. Os tenemos mucho aprecio y siempre seréis buenos partners. No son tiempos ya para la fragmentación ni para las vanidades personales o institucionales y no es casualidad que los peores tiempos de la Ciencia de la Administración coincidan con los peores de la política. 

 3. A su modo de ver, ¿Qué relevancia adquiere en el actual contexto el rol del asociacionismo para la ciudadanía? 

Cuando el poder se extralimita, se pervierte o se desvía de sus fines primarios, el mejor antídoto es una sociedad civil fuerte y crítica. Ésta suele conseguir cambios casi siempre, sobre todo si se ayuda de medidas como las TaxRevolt. Sin dinero, los gobiernos no funcionan, no pueden pagar a los órganos represores o a los mantenedores del status quo. Cuanto más fuerte sea la sociedad civil, mejores serán los gobiernos. Si Max Weber dijo en su día “socialización creciente significa también de manera inexorable, burocratización creciente”, hoy además socialización significa también, -sobre todo como contrapunto al individualismo-, asociacionismo y participación crítica y exigente. 

 4. ¿Cuál es el valor que usted más admira de la Política? 

 La franqueza, la honestidad, la valentía y la coherencia. Pero ahí está MONTESQUIEAU quien en Del espíritu de las Leyes diría, “(…) lo que yo llamo virtud en la república es el amor a la patria, es decir el amor a la igualdad. No se trata de una virtud moral ni tampoco cristiana, sino de la virtud política, el resorte que pone en movimiento al Gobierno republicano (…)”. Y ahí están Octavio Augusto o los Antoninos en el pasado de la república imperial. También Churchill o Havelen modelos más contemporáneos. Cada uno en lo suyo, pero con preferencia por la coherencia vital, sugiero a Tomas Moro. En su Utopía o su De Tristitia Christi, se plasman esa inequívoca expresión de coherencia del político al servicio de una causa. También esto puede verse en Las Meditaciones de Marco Aurelio o las Cartas a Olga de Havel. Aquí y ahora aprecio la sencillez y en quienes impulsan discretamente proyectos colectivos de valor público. Adolfo Suarez se nos va y lamentablemente ha fallecido esta semana Iñaki Azkuna, el mejor Alcalde del mundo en el año 2013. Yo tuve ocasión de conocer a su Director de Gabinete, y qué cierto es aquello del buen vasallo para un buen señor. Por aquí hay ‘versos sueltos’ muy meritorios en línea próximas, pero en cualquier caso, cuando surge el caos siempre aparecen elementos neguentrópicos. El político del modelo del bienestar tiene muy mal aquello del “sangre, sudor y lágrimas”. 

 5. ¿Es importante la formación de políticos/-as para una buena gestión pública? ¿Qué papel otorgaría a AVAPOL en esta tarea? 

 Las bases de la separación política y Administración, como uno de los presupuesto de la teoría Clásica de Administración Pública, están en Napoleón (Gran Consejo vs. Ministros) y expuesto en El Político y el científico de Weber o en El estudio de la Administración Pública de Wilson. Ambos coincidirían en la necesidad de evitar aficionados (diletantes o advenedizos, los llama la disciplina) en el ejercicio gubernamental. Yo pediría a AVAPOL la formación de políticos muy críticos e incomodos como el desorden establecido. Una suerte de ‘versos sueltos’ pero a la vez científicamente preparados y comprometidos con sus comunidades. Políticos que representen más a movimientos asociativos que al modelo burocrático-partidista (los del pesebre que diría el recurrente Weber). Necesitamos otra legitimación, –ontológica y epistemológica-, para el ejercicio del poder en aras a restaurar la confianza en la res pública, como depositaria del valor público y de la confianza básica social. El modelo republicano, –anclado en el equilibrio de poderes y el sometimiento a la ley-, hoy por hoy, no tiene competidores, pero necesita de una incesante vigilancia por la sociedad a la que sirve. 


6. ¿Como profesor de Administración Pública, cree que la Ciencia de la Administración tiene algo que aportar en la actualidad? 

 Javier de Burgos diría en 1833 que la Administración es la más útil de las ciencias morales. Para Von Stein, en su Teoría de la Administración de 1861, la administración interna era una de las cinco ciencias políticas. Para Presutti, en 1903, la Ciencia de la Administración era la Ciencia Política. Beard sostuvo en 1939 la cientificidad de la Administración Pública de manera maximalista, comparándola a la física y al administrador con un ingeniero, siendo superior a la Economía. Otros la han considerado la primera Ciencia Social. Para sus detractores no es más que un arte, y razones no faltan para lecturas pesimistas, dado el maltrato que ha sufrido desde la propia universidad y desde el poder, pero no es menos cierto que hay malos políticos, jueces, abogados o empresarios a pesar de las buenas teorías científicas. El problema no es que se aplique mal, sino que no se conoce, ni en su dimensión política ni en la técnica. En mi último libro intitulado “Administración Pública y Gobernabilidad: De los orígenes a los nuevos paradigmas” abogo por una revitalización de la Ciencia Administrativa. En él doy cuenta de la historia y el pensamiento administrativo, e invito a revisitarlo. A la par doy cuenta del fenómeno actual que denomino ‘deconstrucción político-administrativa’ y ‘disolución científica de la disciplina’. Las alegorías de la confusión de Babel o la de la Escuela de Atenas, –como portadas de las dos ediciones-, son representativas del estado de la disciplina. 

7. ¿En qué se concreta lo que se plasma en el citado libro? 

Tiene una finalidad primordialmente divulgadora. De una parte el libro ordena el material teórico básico desde una secuencia histórica y, de otra, analiza la actualidad aplicando categorías propias de la materia. Igualmente contiene un glosario de conceptos, esquemas explicativos y fuentes. Subyace una humilde pretensión sistematizadora, desde un enfoque sistémico-contingente-funcional, es decir, la Administración Pública como instrumento para la gobernabilidad colectiva, como lo fue en sus orígenes modernos. El libro ahora se encuentra bajo licencia libre en http://gigapp.org/es/articulos-destacados/284-administracion-publica-y-gobernabilidad-de-los-origenes-a-los-nuevos-paradigmas 

 8. ¿Por qué se sabe tan poco de la Ciencia de la Administración? 

 En el ejercicio público se sabe muy poco y en la universidad poco también. Muchos pensadores conocidos hablaron sobre ella (González Posada,García-Pelayo,Diez del Corral,..) con profusión y sin embargo no se les conoce por ello. El enfoque como manejo técnico de la Administración Pública ha pervertido su sentido político originario de motor del progreso. La Ciencia de la Administración siempre ha pretendido responder al ‘qué’ (momento político-constitucional) y a la par al ‘cómo’ (momento técnico) en aquello que queremos que sea colectivo en el marco del Estado Social. Es impresionante respecto al ‘qué’, lo expresado por el pensamiento español liberal de la década 1840-1850 y su idealismo por la Administración Pública. Ahí están Ortiz de Zúñiga, Silvela, De Burgos, Olivan, Posada Herrera, pensadores divulgadores y además originarios en su época. En España tuvimos la primera escuela de Administración Pública del mundo en 1843, anterior, incluso a la prestigiosa francesa de 1848. En su momento su expansión fue rapidísima pero el derecho público la arrojó del escenario por diversos motivos y desde entonces no ha dejado de ser un caballero de triste figura. Revitalizada en los ’50 en su aspecto técnico, hoy se halla disuelta en otras disciplinas como la gestión pública, las políticas, la gobernabilidad. etc. 

 9. ¿La idea de Administración es equivalente a la de burocracia? 

La separación política-administración, originaria en Napoleón es uno de los presupuestos de la teoría clásica de la Administración Pública. Consecuencia de ello es la necesidad de una burocracia y de un servicio civil. La burocracia tiene más aspectos positivos que negativos, tanto si se compara con los tipos de dominación carismática o tradicional, como si es entendida en sus postulados seminales. Weber ya apostó por sus bondades (impersonalidad, predictibilidad,…) pero advirtió de sus disfunciones (San Burocracio, la jaula de hierro,…) y Schumpeter la entendió como la principal aliada de la democracia, lo que no obsta a las objeciones mostradas al respecto (Merton, Selznick, Gouldner, Von Misses, Niskannen, Morxtein, Marx,…). Los problemas de la misma son menores que aquellos que genera la supuesta separación Política – Administración, y en todo caso, que las experiencias de la Nueva Gestión Pública han supuesto para una ultraburocracia (modelos de calidad, E-Adm, McDonaldización,..). El debate ahora no es Técnica vs. Política o Democracia vs. Burocracia. El sistema requiere para su regeneración institucional la mejor técnica al servicio de la mejor política. Son las dos caras de la misma moneda. Política sin Administración es ciencia ficción, se dijo, y Administración sin política nos lleva a tentaciones totalitarias o pretorianas. 

 10. ¿Tiene futuro la Ciencia Administrativa? 

 Los últimos debates en el Instituto Internacional de Ciencias Administrativas han versado en torno a la necesidad de buscar una teoría normativa y unitaria sobre la Administración Pública. Debate problemático y ambicioso en los momentos actuales de incertidumbre en tantos aspectos, si bien la idea unitaria y sistémica ya estaba en sus orígenes. Los conceptos ‘buena administración’, ‘administración especial/general’, ‘fomento’, ‘estandarización’,’destajo’, ‘capataz’,’ergonomía’, ‘unidad de acción’,’podscorb’ pertenecen a la Ciencia de la Administración, pero desde distintos enfoques, por eso hay quien prefiere hablar de Ciencias Administrativas. Divulgación y sistematización en primer lugar. Hobbes, Maquiavelo, Tockeville, Montesquiaeu, Rousseau, Mosca...son a la Ciencia Política lo que De Burgos, Bonnin, Von Mohl, Von Stein, Bluntchli, Ferraris, Wilson, Goodnow… lo son a la Ciencia de la Administración. La Ciencia de la Política es al poder, lo que la Ciencia de la Administración es al servicio. Estado social/del bienestar y Ciencia de la Administración pertenecen a la misma filosofía política. Cada momento económico (revolución industrial, fordismo, neoliberalismo) tiene su momento político (Revolución de 1789, 1848, postguerra 1945) y su reflejo administrativo (Administración sistemática, científica, general, tradicional, nueva gestión pública,… ) y así seguiríamos con equivalencias sistémicas en el ámbito de las ciencias sociales, y que es una de las aportaciones del libro. En todo caso la Ciencia de la Administración no tendrá sentido si no se recupera esa concepción política e ideal de lo comunitario, dentro de una reconceptualización de lo público más allá del Estado administrativo y de ese fracaso que ha sido la Nueva Gestión Pública. 

 11. Entonces, ¿qué ha de cambiar en la Administración Pública ? 

 En su tiempo el Barón Karl Von Stein, -no confundir con el posterior Lorenz Von Stein-, ministro de Federico Guillermo I de Prusia y político impulsor de reformas sociales y administrativas de calado, recomendaba que para mantener el espíritu activo de la Administración, sería conveniente además de fusilar cada tres años a algunos ministros, consejeros y generales, el despedir a todos los funcionarios de más de 50 años. La madre Teresa de Calcuta, al preguntarle un periodista sobre qué habría de cambiar con urgencia en la Iglesia católica, contestó; usted y yo. Me quedo con esta reflexión también para la Administración. O sea, que si bien hay que hacer cambios tecnoestructuralese institucionales revolucionarios, la Administración Pública es un reflejo del entorno. Hay más perversión en la sociedad que en la Administración. La crisis económica no la causaron las Administraciones, las cuales no están exentas de responsabilidades. Pero fue la codicia humana, la falta de ética del modelo económico y el soporte político en no pocos casos. Cada sociedad tiene un modelo administrativo coherente. El problema es ético, cultural y antropológico. La nueva Administración Pública. Llevamos 2000 años dándole vueltas a esto, con unos presupuestos filosóficos que son del siglo IV ac y nada cambia sustancialmente, más allá de cierto gatopardismo. Aunque sí somos cada vez una sociedad más empática y menos violenta, la dialéctica patricio-plebeyo/poderoso-proletario/rico-pobre sigue en vigor. El cambio verdadero será por medio del triunfo de lo social (solidaridad, fraternidad,…) sobre lo individual. ¡¡¡La revolución moral, será económica o no será, la revolución económica será moral o no será¡¡¡, dijo el personalista Mounier en los ’50 

 12. ¿Un deseo? 

 Muchos pero relacionados; como profesor que AVAPOL siga creciendo cuantitativa y cualitativamente y que aproveche sinérgicamente los lazos con el CEU de Valencia y que nuestros politólogos ocupen puestos que ahora están en manos de intrusos, poco capaces y en muchos casos, tóxicos para el sistema. Que AVAPOL no deje de interesarse por la Administración Pública como lo ha hecho en el Seminario sobre Administración Pública y Gobernabilidad, del que estamos muy satisfechos, y que inicien líneas de investigación. Necesitamos muchas tesis doctorales sobre Administración Pública en la Comunidad Valenciana. Y sobre todo, como persona de mi tiempo, que no permitamos que vuestra generación, la de mis cinco hijos, se pierda ni se malogre en su talento. Tenéis mucho que decir, y más aún que hacer. 

Laura A. Juan Díez 
Junta Directiva, AVAPOL. 
@Laux_Juan

De tú a tú: D. Antonio Colomer Viadel, Catedrático Dº Constitucional.UPV


El profesor Dr. D. Antonio Colomer Viadel es Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Politécnica de Valencia, Director del Area de Derecho Constitucional y Presidente de la Federación Internacional de América Latina y el Caribe (FIEALC).

Llegamos al despacho de D. Antonio Colomer Viadel, quien nos recibe con un pie en el estribo para su marcha a América Latina,

Carmen Ventura: ¿cuál es su periplo en esta ocasión?

Antonio Colomer: En unos días viajo a Río de Janeiro en cuya Universidad he sido invitado a pronunciar una conferencia en un encuentro internacional sobre los procesos civilizatorios y la crisis del capitalismo contemporáneo. El  9 de septiembre viajo a Bogotá en donde presentaremos nuestro Manual sobre Capacitación para la Economía Solidaria y el Desarrollo Comunitario. A partir del día 11 estaré en Cartagena de Indias, Colombia, en la Inauguración del Congreso de la Sociedad Latinoamericana sobre América Latina y el Caribe (SOLAR) y aún tengo que asistir el 17 en Tunja a la Universidad Tecnológica y Pedagógica de Colombia para otra conferencia sobre nuestro Manual y el posible inicio de un curso de doctorado sobre Derechos Humanos que organizaré en colaboración con esa Universidad.

C.V: A sus casi 70 años lleva una actividad frenética y eso que aún no ha empezado el curso. ¿Cuáles son sus proyectos para este nuevo curso escolar?

A.C: Creo que una de las claves de la vitalidad es tener ocupada toda tu actividad con tareas que tengan un sentido profundo para ti y que den satisfacción a tu quehacer. En este sentido me consideraría bastante joven aunque el organismo a veces te llama la atención.

En octubre, posiblemente viajaré a Turquía como Presidente de la FIEALC donde el año próximo se celebrará el Congreso siguiente organizado por la Universidad de Ankara, que como sabes, el XV Congreso y anterior lo organizamos nosotros en la UPV en julio de 2011 y que acabamos de publicar los tres volúmenes de actas con casi 2000 páginas que ha sido un verdadero record en estos Congresos, bajo el tema “ América Latina, Globalidad e Integración!.

Del 23 al 28 de octubre ya he aceptado la invitación de la Universidad Autónoma del Estado de México en Toluca para un Congreso que debo inaugurar con una Conferencia sobre el Estado constitucional en la época de la globalización. Y está la atención a nuestros dos Institutos: INAUCO e IBEM. Queremos publicar también a finales de octubre el número 60 de la Revista Iberoamericana de Autogestión y Acción Comunal (www.ridaa.es) del INAUCO (www.upv.es/inauco) que cumple 29 años y que el año que viene con ese aniversario redondo de tres décadas tendrá una celebración especial. También en este otoño volveremos a conceder el Premio Gigante del Espíritu como todos los años desde el 2008. También podéis tener más información a través del periódico digital del INAUCO: La Hora de Mañana (www.lahorade.es).

C.V: Tal y como se desprende de sus palabras, América Latina es su pasión, pero también muestra su preocupación por la situación actual de Europa en su reciente publicación “Un nuevo rapto de Europa”.

A.C: Por descontado tenemos el corazón y la mente dividida por esta doble condición de lo español entre Europa y América. Para mí fue una gran satisfacción ser el Codirector del Seminario del Derecho Público Europeo con la Universidad de Göttingen en Alemania entre los años 1994 al 2000. De ahí surgió un libro sobre la Alemania unificada y posteriormente otro comparativo de la integración política en Europa y en América Latina.

Haces referencia a la obra más reciente que publicamos un equipo de investigadores por mi coordinados y que debajo de ese título citado tenía un subtítulo, las encrucijadas del Tratado de Lisboa. Creo que hay que insistir en el principio de solidaridad que fue clave en la construcción europea y por otra parte, liberarse de esa dependencia de los mercados especuladores que todo lo ponen a sus servicios egoístas y usurarios.

No hace mucho, en una entrevista en el Diario el Levante-EMV hice un llamamiento a Alemania para que fuera más humilde y menos paternalista y recordase las ayudas que recibió primero con el Plan Marshall al final de la II Guerra Mundial y después en el proceso de reunificación alemana, con la comprensión de sus socios europeos.

C.V: En cuanto a las semejanzas a los procesos de integración de América Latina y Europa ¿qué se puede decir?

A.C: Paradójicamente pareciera que los elementos que facilitan la integración en el mundo iberoamericano son mayores que los que existían en Europa, el idioma, la tradición histórica y jurídica común, la religión, las costumbres y tradiciones culturales, etc Pero en Europa existían sociedades menos desiguales y con un común denominador democrático y a favor de la defensa de los derechos humanos que no se dan con la misma intensidad en los países latinoamericanos. La construcción europea se apoyó en estos valores y también en una cooperación para conseguir una mayor cohesión social, a la vez que un entramado institucional fuerte, un derecho comunitario supranacional amplio y vinculante y tribunales de justicia que podían resolver las controversias en la aplicación de ese derecho, así como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, defensor de las garantías de los mismos en todos los Estados Miembros. En general, estos aspectos no existen con el mismo desarrollo e intensidad en los procesos de integración latinoamericana.

C.V: Para concluir D. Antonio, ¿qué salida hay a la crisis actual?

A.C:  En el caso Europeo hay que recobrar el espíritu solidario de una parte y el principio de subsidiariedad que aplique respuestas de abajo a arriba. También el apoyo directo a las iniciativas locales para creación de empleo no sólo mediante asistencia financiera sino también asistencia técnica y de viabilidad de los proyectos, especialmente para los jóvenes y en aquellas iniciativas de carácter innovador y creativo.

También habría que apoyar las formas de intercambio y apoyo mutuo mediante hermanamiento de ciudades para facilitar el conocimiento de saberes locales y el canje de experiencias y también de actividades sociales, culturales y económicas, Por descontado habría que tener una posición mucho más enérgica frente a los especuladores financieros internacionales y sus cómplices internos.

Muchas gracias D. Antonio. Buen viaje

Carmen Ventura Salom
Politóloga y socia de AVAPOL
venturasalom.carmen@gmail.com
 

De tú a tú: Victor Almonacid, Secretario General Ajuntament d'Alzira

Víctor Almonacid Lamelas es Secretario General de l'Ajuntament d'Alzira (Valencia), miembro del Comité Ejecutivo del Consejo General de COSITAL y Vicepresidente de Modernización y ponente habitual en cursos y seminarios sobre administración local, fundamentalmente en materia de Administración electrónica. Además en su blog “NUEVAL” reflexiona sobre éstos temas.

Salma: Buenas tardes Víctor; comencemos ¿crisis política en España?

Victor: En España, los grandes problemas políticos para mí son dos: la burocratización y la corrupción, y ambos están relacionados. En el tema de la corrupción no vale la pena extenderse en este momento. Me remito a los telediarios y la prensa, y simplemente añado que lo que sale a la luz no es más que una infinitesimal parte del iceberg. Por otra parte está el modelo de Estado territorial Español, que ha demostrado ser un fracaso. Debe renovarse o morir. Precisamente Europa es la que pone el acento en un modelo basado en las propias Instituciones europeas, por arriba, y los Ayuntamientos, por abajo. Los Estados y las Regiones son consideradas Administraciones intermedias que manejan fondos y adoptan medidas legislativas de adaptación de la normativa comunitaria. Personalmente no estoy a favor de que los Estados sean meros comparsas, pero sí de que se reafirme la importancia de los Ayuntamientos, empezando por la financiación local y el respeto a la autonomía local. Las competencias de cada Administración deberían clarificarse, a fin de evitar el solapamiento y la duplicidad; las CCAA deberían redefinirse... Las Diputaciones, lo siento mucho, desaparecer, y no lo digo en plan populista como muchas veces se hace desde la ignorancia, lo digo como profesional de la Administración Local que conoce todos o casi todos los pros y los contras. Veo más eficiente el mecanismo del asociacionismo municipal y la contratación conjunta para asegurar la prestación de los servicios públicos locales. Por último, de los OOAA, Entidades Públicas Empresariales y Sociedades Mercantiles de capital íntegramente público mejor ni hablamos. Los suprimiría todos mañana mismo.

S:¿Cuál es el rol de los cargos públicos en los tiempos tan duros que estamos viviendo? ¿Cómo deberían gobernar?

V: Personalmente no me gustaría ser Presidente del Gobierno, ni Presidente autonómico, ni Alcalde, en este momento. Se debe tener mucha vocación de servicio público, o mucha motivación del tipo que sea, para coger ahora las riendas. Los nuevos gobernantes (en los últimos meses ha habido diversos procesos electorales) han recibido herencias envenenadas nada apetecibles que dudo muy mucho que sean capaces de gestionar. Frente a esa dudosa capacidad de gestión se está imponiendo, como hemos dicho, la tecnocracia. Como Secretario de la Administración Local me hace mucha gracia que precisamente ahora todo el mundo diga que los Ayuntamientos deben funcionar de una manera más legal, eficiente y austera. Ahora se acuerdan de nosotros, particularmente de los Interventores. Admita usted que es gracioso: ahora, y no antes, debemos ser legales, eficientes y austeros. Cuando había pastel que repartir el informe del Secretario en un expediente urbanístico era poco más que una hoja caída de un árbol que se había colado en la carpeta. Yo he vivido esa época. Ahora resulta que si hubiéramos cumplido la Ley el destrozo no habría sido ni la mitad de grave. En fin, veamos el vaso medio lleno: más vale tarde... Aprovecho para reivindicar contundentemente las figuras de los Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local, eso sí, dejando claro que somos y seguimos siendo técnicos, y no órganos. Yo siempre digo que el que quiera gobernar que se presente a unas elecciones, y el que quiera hacer un informe que se presente a unas oposiciones. Cualquier otra cosa es "intrusismo", y confundir churras con merinas.

S:Víctor, dices que los habilitados de carácter estatal sois técnicos, pero yo alguna vez te he escuchado o leído decir que deberíais ser "Directivos públicos", ¿en qué quedamos?

V: Pues en que somos técnicos y podemos ser Directivos públicos, pero no órganos políticos. Tengo dos importantes matices a tu pregunta: primero, sé que legalmente se nos denomina "funcionarios de la Administración Local con habilitación de carácter estatal" o más coloquialmente "habilitados", pero me gusta bastante más la expresión, mucho más propia, de "Secretarios, Interventores y Tesoreros", y así lo he reflejado en nuestra entrada de Wikipedia que he tenido el honor de redactar. ¿Sabes que no salíamos en Wikipedia y los concursantes de Gran Hermano sí? Escalofriante, ¿verdad?... El otro matiz es que yo dije que debemos reconvertirnos en Directivos públicos (sin perjuicio de las funciones técnicas que ya desempeñamos) en un contexto de liderazgo en los procesos de modernización de los entes locales. Dichos procesos son necesarios e inevitables, y los Secretarios e Interventores debemos tener una importante presencia en los mismos. En relación con la anterior pregunta de la crisis económica, diré que no hay nada más eficiente que la Administración electrónica, ni nada más legal y transparente que la contratación electrónica. Creo que a estas alturas no es necesario volver a explicar que conceptos tales como firma electrónica, sede electrónica, perfil de contratante, notificación electrónica o factura electrónica incumben muy mucho a Secretarios e Interventores. Sin embargo todos estos mecanismos, muy beneficiosos para el sistema pero no exentos de complejidad, se deben implantar a través de un Plan de Actuación a medio o largo plazo en el que hay que superar dificultades de tipo técnico, jurídico, presupuestario y psicológico. Es aquí donde hablo de liderazgo y de Directivos públicos.

Salma Cantos Sala
Politóloga y Secretaria de Comunicación y Relaciones Institucionales de AVAPOL comunicacion@avapol.es