OBAMA OBLIGADO A BAILAR LET'S STAY TOGETHER


El reelegido Barack Obama y su esposa cerraron la fiesta de investidura bailando Let's stay together. Se le veía seguro de si mismo, cariñoso, amable y conocedor de la música. A partir de ahora si quiere sacar adelante las medidas que ha prometido está obligado a que su pareja de baile sean los republicanos.
 
La tradición dice que el segundo mandato en la presidencia de los EEUU sirve para que sus dirigentes dejen su huella en la historia, (Reagan con el final de la Guerra Fria, Clinton con su intento de negociación en el conflicto árabe-israelí, Bush con su guerra contra el terrorismo). Sin duda, el primer afroamericano en convertirse en presidente de EEUU tiene en su agenda gran cantidad de retos por los que pasar a la historia:
 
CRECIMIENTO ECONÓMICO Y CREACIÓN EMPLEO
 
Impulsar el crecimiento, crear empleo, reducir el gasto e incrementar los ingresos es la principal tarea por la que ha sido elegido. Una economía que no está acostumbrada a crecer al 2% ni a tener un 8% de paro necesitará de exenciones fiscales y medidas de estímulo. Por su parte, una deuda nacional de 16 billones de dólares (superior a lo que genera la economía en un año) y  1,13 billones de dólares en déficit el último año obliga a tomar medidas contundentes.
 
DERECHOS SOCIALES Y CIVILES
 
Después de su incumplimiento en su primer mandato, la reforma migratoria se convierte en un asunto inaplazable. La legalización de los 12 millones de indocumentados se convierte en una misión tan compleja pero al mismo tiempo tan necesaria como lo fue la aprobación de la reforma sanitaria que deberá ser apuntalada. A ello hay que unirle la regulación de las armas considerada primordial tras las últimas matanzas. Por su parte, la declaración pública a favor del matrimonio homosexual sería un logro en caso de conseguirlo comparable con la abolición de la discriminación de los negros en los 60.
 
POLÍTICA INTERNACIONAL
 
La esfera internacional exige soluciones rápidas y difíciles. Por una parte, el programa nuclear de Irán, el posicionamiento en los conflictos en Libia, Egipto y Siria, así como las relaciones económicas con China y Rusia, la crisis europea y el histórico conflicto árabe-israelí, son dificultades añadidas que no solo amenazan la seguridad de EEUU sino su propia economía. Si a ello le unimos la intención de retirada de Afganistán, la reducción del presupuesto militar y el cierre de Guantánamo nos podemos imaginar la complejidad que tienen las relaciones internacionales en el país más poderoso del mundo.
 
CAMBIO CLIMÁTICO
 
Por último, la amenaza del cambio climático a entrado en la agenda de los EEUU motivado por las últimas catástrofes medioambientales. Un país con excesiva dependencia energética está obligado a explorar todas las fuentes de energía alternativas al petróleo.
 
Ante esta situación, el mensaje de Obama es claro: reducción de impuestos a las clases medias, medidas de impulso y desarrollo, aprobación de derechos sociales y civiles, multilateralismo en la política exterior y respeto del medio ambiente. El actual sistema bicameral estadounidense formado por Senado (controlado por demócratas) y Congreso (controlado por republicanos) obliga a pactos en la toma de decisiones. La capacidad de negociación del Presidente determinará el éxito o fracaso de su mandato. La música ha comenzado, ahora es tiempo para el baile.
 
Hector Argente Caballero
Politólogo y socio de AVAPOL
 

La corrupción política en la Comunitat Valenciana. Entrevista a Palmira Chavero

Palmira Chavero es Doctora en Ciencias de la Comunicación y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y colaboradora del departamento de Sociología y Opinión Pública en la Facultad de Ciencias de la Información de esta misma Universidad.
 
Especialista en Comunicación Política y periodista de profesión, Palmira ha llevado a cabo una investigación sobre la corrupción política en los medios de comunicación centrándose en el caso Gürtel, cuyo epicentro se ubica en la Comunidad Valenciana. Palmira presentó una comunicación sobre esta investigación en el II Congreso Internacional del GIGAPP (Grupo de Investigación en Gobierno, Administración, y Políticas Públicas), celebrado en 2011 en Madrid, y fue galardonada con uno de los Premios Jóvenes Investigadores Joan Prats 2011.
 
Hoy en Avapol hemos querido conversar con Palmira sobre la corrupción política, la percepción ciudadana sobre este hecho y el papel actual de la prensa española en la conformación de la opinión pública, entre otros temas.  
 
Buenos días, Palmira. Cuéntanos, en primer lugar, ¿cuál es la motivación que te lleva a estudiar la corrupción política en los medios de comunicación?
 
Hola, Lucía. El tratamiento que los medios hacen de la corrupción política es uno de los muchos aspectos que nos interesan dentro del ámbito de la Comunicación Política, que es el área en el que trabajo. Por un lado, la percepción de los ciudadanos en los últimos años es de un incremento de la corrupción y deslegitimación de la clase política; por otro, los medios siguen siendo la principal vía que tienen los ciudadanos para conocer los asuntos que trascienden su entorno más cercano, como pueda ser un caso de corrupción (aunque es cierto que disponen de otras herramientas). Por tanto, la inquietud inicial era conocer cuál es la información que los medios están ofreciendo a los ciudadanos que, a fin de cuentas, es un componente fundamental a la hora de que éstos formen su propia opinión en esta materia. Es decir, se trataba de conocer si los medios estaban siendo neutrales ante un tema tan importante, asumiendo que eso podía estar influyendo en la imagen que los ciudadanos tienen de la corrupción política.  
 
Y, dentro de la temática de la corrupción política, ¿qué es lo que te lleva, como investigadora, a centrarte en el caso Gürtel? Afirmas en tu artículo que “se trata de un caso de corrupción de alto nivel”.
 
Además de la trama Gürtel, en la última legislatura aparecieron otros casos de corrupción política (Pretoria en Cataluña, los EREs en Andalucía, etc.) y en todos hemos estudiado el papel de los medios, pero ninguno de ellos alcanza la relevancia mediática de Gürtel. Lo peculiar de Gürtel, además de su magnitud, es que irrumpe en la esfera pública en la precampaña de Galicia y Euskadi (2009), desviando así la atención desde los temas económicos hacia uno político. Si miramos hacia atrás, vemos que después del estallido de la crisis económica en 2008, estas elecciones eran las primeras en las que el partido en el gobierno podía pagar la crisis; en este contexto tan delicado para el gobierno socialista, El País saca a la palestra un caso de corrupción que afecta al PP. Con ello consigue desplazar el tema económico, que a priori podía perjudicar al PSOE, y fijar la atención en un tema que dañaba al PP.
 
Hay que tener en cuenta que no es un caso más de corrupción, sino que salpica a personalidades de primera línea como el entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el exvicepresidente Víctor Campos, el exsecretario general Ricardo Costa y otros cargos de la Comunidad de Madrid y Galicia. Eso lo convierte en un caso de alto nivel, la implicación de dirigentes del máximo nivel, y es también lo que complica todo el proceso judicial, pues se ponen en marcha estrategias políticas y, como se ha visto, también de los propios medios de comunicación.  
 
¿Cuáles son las principales hipótesis de las que parte tu investigación?
 
La principal era comprobar si los diferentes medios de comunicación, siguiendo sus adscripciones ideológicas, habían tratado el caso Gürtel de manera distinta. En otras palabras, si los medios estaban primando la rigurosidad informativa a la hora de tratar un tema tan importante o, por el contrario, se movían por criterios ideológicos. A medida que la investigación se dilataba en el tiempo y se daban a conocer más aspectos del caso, se hacía interesante también ver cómo iba cambiando el posicionamiento de los medios. Es lo que sucede en el caso de El Mundo, por ejemplo, que al principio abraza la teoría de la conspiración y ataca a Baltasar Garzón (juez instructor) y poco a poco se va desvinculando hasta que acaba pidiendo la dimisión de Camps.  
 
Afirmas que los medios de comunicación, tienen una función teórica: hacer de mediadores entre el sistema político y los ciudadanos. ¿Existen, pues, otras funciones distintas que podamos encontrar en la práctica?
 
Más que funciones, prácticas. Una de las características del sistema mediático español (de “Pluralismo polarizado”) es la estrecha relación que se establece entre los medios y los partidos políticos, de manera que lo que se da en la práctica es que ambos tratan de influirse y en muchas ocasiones vemos cómo los medios tratan de marcar la agenda a los propios partidos; a veces lo consiguen. El alineamiento de los medios con los partidos hace que los intereses políticos primen sobre los netamente informativos; lo que nos encontramos en el caso español es que, más que defender a su opción política afín, la prensa ataca al adversario ideológico.
 
El hecho de que los medios atiendan a otro tipo de intereses más políticos o ideológicos hace que el ciudadano quede relegado a un segundo plano, con lo que esa función teórica de mediadores se desvanece en la práctica, cuando lo importante deja de ser informar a la audiencia.
 
Además, hay que tener en cuenta que los medios de comunicación forman parte de grandes holdings, es decir, tienen también una lógica económica que les condiciona; y los negocios integrados en esos grupos cada vez son más variados y el mismo grupo empresarial puede tener, además de otros medios de comunicación, negocios financieros, inmobiliarios, energéticos o de cualquier otro tipo. ¿Puede el ciudadano esperar que un medio denuncie prácticas ilícitas o ilegítimas de un partido si de ese partido depende, por ejemplo, la concesión de licencias audiovisuales al grupo mediático?  
 
Distingues a lo largo del artículo entre prensa conservadora y prensa progresista. ¿Podrías hacernos un breve “mapa de posición ideológica” de la prensa analizada?
 
En este trabajo se analizan ocho periódicos: El País, El Mundo, ABC (Sevilla), La Vanguardia, El Periódico de Cataluña, Levante EMV, La Voz de Galicia y El Correo. Con ellos se cubre todo el espectro ideológico de la prensa española de referencia, desde las posiciones más conservadoras como Abc y El Mundo hasta las más progresistas como El País o El Periódico de Cataluña, pasando por otras también conservadoras pero más moderadas como La Vanguardia y La Voz de Galicia, y otras cabeceras con un alineamiento ideológico menos explícito o más oscilante, como El Correo o Levante EMV. Titulares como “Garzón en la diana” (El País) o “Garzón sigue de cacería contra el PP” (El Mundo) son muy ilustrativos de las dos posturas opuestas.
 
En todo caso, conviene tener en cuenta que el mapa mediático, aun teniendo unas tendencias ideológicas muy marcadas, está en continua modificación. Por ejemplo, el periódico de gran tirada más progresista que hemos tenido en los últimos años, Público, estaba apenas empezando a andar cuando comenzamos este estudio y en poco tiempo se posicionó entre los grandes para desaparecer después; el caso de El País también es significativo, ya que en los últimos dos años está desplazando su posicionamiento hacia la derecha desde su punto de partida, o eso es al menos lo que se desprende de su análisis.
 
En el caso de los periódicos regionales, si bien se posicionan ante los temas importantes, lo hacen de manera menos explícita, por lo general porque pertenecen a grupos más pequeños, con más problemas de financiación y también porque tienen un trato más cercano con el poder (económico y político), lo que acaba por condicionarles.  
 
Cabe recordar que el caso Gürtel, que perjudica al PP, no es el único caso de corrupción que sale a la luz durante la secuencia temporal que analizas. Existen otros casos que afectan a otros partidos políticos. ¿Cómo maneja la prensa de distintas tendencias estas informaciones?
 
En efecto, en el período analizado también salen a la luz otros casos, como Pretoria o el de los EREs de la Junta de Andalucía, ambos afectan al PSOE: en Cataluña el primero y en Andalucía el segundo. Aun a falta de un estudio más exhaustivo de estos casos concretos, lo que podemos comprobar es que los medios sacan a la palestra los casos de corrupción cuando afectan al partido “adversario”. El País da mucha cobertura a Gürtel porque afecta al PP pero le presta mucha menos atención al tema cuando afecta al PSOE. De la misma manera, ABC y El Mundo intentan contrarrestar esa posible erosión al PP con el tratamiento que le dan a los casos Pretoria y de los EREs, a pesar de que éstos tienen una dimensión menor. ABC (Sevilla), por ejemplo, publica 35 portadas/editoriales desfavorables al PSOE-A y sólo una contraria al PPCV en todo el período. Es decir, lo que el estudio del caso Gürtel nos dice es que la prensa, ante un caso de corrupción política del máximo nivel, no está defendiendo la democracia, la transparencia o el buen gobierno, sino que defiende a su partido afín, y eso lo hace a través de una estrategia clara de ataque al adversario.  
 
Distingues entre la agenda mediática y la agenda pública. ¿En qué consiste cada una de ellas?
 
La agenda mediática se refiere a la agenda de los medios de comunicación, donde estudiamos tanto los temas publicados como el orden y la manera en que aparecen. Esta agenda en principio depende de muchos factores, pero cada vez está ganando más autonomía.
 
Al hablar de agenda pública nos referimos a los temas que les preocupan a los ciudadanos, que en nuestro caso estudiamos a través de los barómetros. Al igual que la anterior, está influida por muchos factores, desde la experiencia personal hasta los medios de comunicación, entre otros. Lo significativo es que para conocer los temas que escapan de su entorno, los ciudadanos dependen de los medios de comunicación y éstos, a su vez, pretenden que los ciudadanos asuman como propia la agenda que ellos (los medios) proponen. El resultado es que nos encontramos en una suerte de lucha en la que los medios presentan a la audiencia una serie de temas que consideran los más importantes en tanto que los ciudadanos siguen teniendo cierto grado de autonomía para asumir o no esa agenda.
 
La corrupción no sólo afecta a la agenda mediática sino, como bien apuntas en el artículo, también afecta a la propia ciudadanía. ¿Cuál ha sido la percepción ciudadana respecto a la corrupción? ¿Han castigado electoralmente a los partidos corruptos, como cabría esperar?
 
En este aspecto se da una paradoja, porque la preocupación de los ciudadanos con respecto a la corrupción ha aumentado en los últimos años (está entre los problemas más importantes), probablemente porque también crece la percepción de la corrupción; sin embargo, ha sido precisamente en la última legislatura cuando más medidas se han tomado para combatirla. A partir de aquí podemos hacer dos consideraciones: bien ha aumentado mucho la corrupción a nivel local y eso es lo que detecta el ciudadano (porque lo conoce de manera directa, sin recurrir a los medios) o bien la cobertura que están dando los medios de este tema está teniendo mucha influencia en la audiencia. O ambas. Entre 2008 y 2011, casi un 10% de las portadas y editoriales de la prensa tenía a la corrupción política como tema principal. Conviene tener presente estos datos al analizar la desafección hacia la clase política, pues ambas variables están muy relacionadas.
 
A pesar de todo, y aunque con estos datos no se puede establecer una relación directa entre corrupción y voto, no parece que los ciudadanos estén castigando electoralmente a los partidos implicados; hay algunos trabajos de investigación previos muy interesantes que apuntan en esta línea. Si tenemos en cuenta los datos de la Comunitat Valenciana, que fue el epicentro de la trama Gürtel, vemos que el entonces presidente ‘popular’ (imputado), Francisco Camps, revalidó la mayoría absoluta en las elecciones de mayo de 2011. A nivel general, el PP venció esas elecciones municipales y autonómicas por un margen de 9,74 puntos con respecto al PSOE. Aunque conviene analizar cada cita electoral en su contexto, no parece que la corrupción haya afectado mucho al PP, o al menos no lo suficiente como para que su electorado le retire la confianza. Esto nos puede llevar a cuestionarnos si, en último término, el ciudadano tiene asumida la corrupción como una constante dentro de la clase política y ésa es la razón por la que no la penaliza en las urnas, lo cual debiera hacernos reflexionar bastante.  
 
Una última cuestión que me gustaría hacerte, Palmira. En el análisis de contenido de la prensa también mencionas una frase que me ha llamado profundamente la atención “lo que cabría esperar de una prensa independiente y crítica”, y que, deduzco que estamos ante todo lo contrario. ¿Qué es para ti, Palmira, una prensa independiente y crítica?
 
Desde el momento en el que la prensa se sirve de la corrupción política como una herramienta para atacar al adversario ideológico y, más aun, desde el momento en el que la prensa tiene algún tipo de adversario ideológico, está dejando de ser crítica y, por supuesto, independiente, pues está priorizando una serie de objetivos que en teoría no son los suyos y que se alejan del verdadero Periodismo. Cuanto más cerca esté de un partido, más lazos le unirán y más relaciones de dependencia establecerá con él. De la misma manera, a medida que un medio de comunicación crezca empresarialmente e incremente las relaciones con otras entidades y grupos (bancos, empresas, lobbies…), menos independiente será. Una prensa realmente independiente y crítica debiera estar vigilante de los abusos del poder y de las instituciones, velar por una verdadera democracia y participar en la construcción de una opinión pública crítica y autónoma. En definitiva, creo que debiera ser aquélla comprometida con la información rigurosa y, de posicionarse, lo hiciese del lado del interés ciudadano, no del poder político. A pesar del sistema mediático actual, en España tenemos muy buenos profesionales para esa tarea, pero a menudo nos encontramos con que muchos medios de referencia acaban por estar al servicio de los números –como empresas–y del poder –como herramienta política–.
 
Muchas gracias por atender a Avapol y compartir tu investigación con nosotros, Palmira.
 
Muchas gracias a vosotros, Lucía.
 
Puedes descargarte el TEXTO INTREGRO de la investigación haciendo clic aquí
 
Palmira Chavero tiene actividad en Twitter y quien lo desee puede comunicarse con ella a través de @p_chavero

 
Lucia Campos Seguí        
Junta Directiva AVAPOL
 

Municipal vs individual


Este fin de semana, tuve la oportunidad de conocer a un ciudadano que a su vez ejerce funciones de concejal en su municipio, el cual no alcanza mas de 800 habitantes. Feliz, me hablaba de su pueblo como uno de los mas saneado económicamente de España, donde habían conseguido gracias a una buena gestión del presupuesto, eliminar las tasas de basuras para todos los vecinos y comprar una casa cuartel para hacer un museo en el futuro.
 
Tras escuchar su experiencia, no tuve mas remedio que reflexionar sobre la manera de ejercer política; ¿por qué los representantes públicos de localidades con mayor población suelen hacer política para beneficio propio y no para los ciudadanos del mismo? ¿ Sanear las cuentas municipales y que éstas se caractericen por la transparencia es tan complicado en mas del 80% de los municipios españoles? ¿Hacer política en grandes municipios es tan complicado que no son capaces de equilibrar sus acciones en favor de los ciudadanos?
 
Está claro que no es igual gobernar para mil que para un millón pero si existirán practicas políticas en los Ayuntamientos que sean equiparables.
 
Hablando de manera general, donde siempre existirán excepciones, las diferencias dentro del ámbito político a pequeña y mediana o grande escala son visibles sobre todo en 3 aspectos:
 
  • A quién se vota: Persona Vs Partido: Es conocida la diferencia existente entre votar en un micromunicipio y hacerlo en uno de tamaño medio o grandes urbes. Mientras que en unos prima la personalización del voto, donde es clave votar a una determinada persona del pueblo con relación con el mismo y que inspire confianza siendo indiferente el partido por el cual se presente a elecciones, en los demás municipios la votación es al grupo ideológico mas cercano con sus ideas políticas, sin importar si el cabeza de lista tiene conocimiento o no de la localidad en la que se presenta. En éstos últimos manda la ideología del partido.
  • Maneras de ejercer política: Ciudadanos Vs Cargo público. Si pensamos en un pleno municipal, vendrán a nuestra cabeza acalorados debates entre partidos cargados de opiniones diferentes sobre tomar una determinada decisión que afecte a los ciudadanos o no, ver como no se ponen de acuerdo para llevar a cabo iniciativas conjuntas, aunque realmente sean beneficiosas para la población a la que gobiernan. Es en las medianas y grandes localidades donde solemos tener la sensación de que lo que necesitan los vecinos no es tenido en cuenta por sus gobernantes, que dan mas importancia a tumbar las ideas del equipo opositor frente a las necesidades de los ciudadanos. Sin embargo, si pensamos en municipios pequeños, las decisiones se consensúan entre todos, sean del partido que sean, y los acalorados debates de otros municipios dan paso a un ideal político donde lo importante siempre son sus vecinos.
  • Comunicación hacia el exterior: Transparencia Vs Información: Es mucho mas fácil entender las cuentas del Ayuntamiento de un micromunicipio que de uno de capital de provincia. También es cierto que tanto las porciones a repartir como la tarta son bastante mas grandes, pero la dinámica de realización de balances y estructuras son semejantes. Similares e imposibles de entender en algunos casos. Por otro lado, mientras que de grandes y medianos consistorios conocemos sus prácticas, sean buenas o malas, aunque sean estas últimas las que predominen en las informaciones que recibimos los ciudadanos gracias a los medios, el desconocimiento sobre las acciones llevadas a cabo por pequeños ayuntamientos es total.
Por tanto, es de vital importancia conocer como se actúa en los Ayuntamientos de nuestro país, tanto de grandes municipios como de pequeñas localidades y tomar lo mejor de cada uno. La existencia de diversos foros donde asistan nuestros representantes políticos y pongan en común su visión y experiencias como cargo público, serían una herramienta de gran ayuda a la hora de llevar a cabo política municipal en esencia.

Hasta que unos no aprendan de los otros y se den cuenta de que lo importante en política es el ciudadano antes de su lucro personal, seguiremos envidiando los buenos quehaceres políticos de los micromunicipios españoles.

Diana Rubio.
Politóloga y socia de AVAPOL
@driecel

Honradez y transparencia en la era de la comunicación


Lo que cuenta es el exterior. En la era de internet, la globalización y la comida rápida el individuo debe adaptarse a una vida fugaz sin poder detenerse en los pequeños detalles. Por esto, la información debe ser triturada y enlatada para su fácil absorción. Aquello que no está bien procesado es posiblemente indigerible y por ello no podemos culpar al individuo que no pruebe bocado. Si una fábrica quiere vender un producto debe hacerlo atractivo al consumidor. No importa que una idea, artículo, persona o cosa sea inútil, ineficaz o inconveniente. Todo tiene compradores potenciales (y será vendido) si la seducción es adecuada. Con este fin son constante objeto de estudio la comunicación y la mercadotecnia.
 
Si una bomba de relojería frenara el tiempo los pequeños detalles recobrarían importancia, el individuo volvería a examinar con detalle cada aspecto de su vida y cuestionaría a cada empresa, política o mandatario. ¿Y si ésto hubiera ocurrido ya? La crisis económica y social ha sido como un tsunami que ha puesto en tela de juicio la solidez de los pilares de nuestro sistema. El individuo ahora dispone de tiempo y determinación para descubrir qué es lo que ha fallado, busca culpables en el caos y ya no hay político, empresario o banquero que se salve. Hoy todo es cuestionado, los ciudadanos queremos saber cómo se gestiona nuestro dinero, deseamos conocer la verdad detrás de cada política y exigimos por encima de todo la honradez y la transparencia de nuestros cargos públicos.P
 
Pero a pesar de que el individuo está ávido de conocimiento y es más crítico que nunca con sus dirigentes, hay una sensación generalizada de que en realidad no ha cambiado nada. Ni los políticos parecen estar dispuestos a darle la vuelta al status quo, ni los ciudadanos manifiestan una verdadera voluntad de cambio. ¿Cómo es posible esta paradoja?
 
En primer lugar, hay que comprender que el mundo todavía no se ha derrumbado bajo los pies del individuo. Está descontento y furioso porque las cosas no están yendo como se suponía que debían ir. Hay un malestar bastante extendido y miedo a la incertidumbre de lo que está por venir. Muchas familias se han encontrado sin un hogar propio y sin sueldos para mantener a la familia. La muchedumbre empieza a salir a la calle descontenta con los nuevos impuestos y ajustes que se hacen cada día. Pero todavía hay espacios para respirar. Las familias se reúnen para afrontar los malos tiempos unidas y hay esperanza en que nuestros dirigentes encuentren pronto una solución al problema. Además, la Tierra simplemente sigue girando y la maquinaria de nuestro sistema, aunque haya perdido algunas piezas y sus engranajes chirríen, sigue funcionando, como una lavadora vieja y destartalada que sabemos que debemos retirar pero que de momento sigue lavándonos la ropa.
 
En segundo lugar, los grandes poderes del Estado y el mercado siguen haciendo bien lo que saben hacer, comunicar y venderse. Las estrategias comunicativas de organismos públicos y empresas todavía son herramientas eficaces para esconder el polvo bajo la alfombra. Una cortina de humo es una excelente táctica para desviar la atención del público de cualquier problema real. Unas fotos en familia, juegos de luces y apariciones estelares son ingredientes perfectos para narrar una historia comprensible para los espectadores. No importa lo que dicen o hacen nuestros políticos, lo único que interesa a la comunicación es que la gente entienda el mensaje (Frank Luntz). Que un político no sea honrado u honesto es irrelevante, solo ha de parecerlo. Eligiendo las palabras adecuadas puede transmitirse una atmósfera de serenidad y de que se está haciendo todo lo posible para atajar el problema.
 
Por último, aunque los ciudadanos desean encarecidamente que nuestras élites procedan de forma más honrada y transparente, la verdad es que no están preparados. No quiere decir que no se lo merezcan (de hecho, no habría nada más deseable hoy), pero todavía no existe una verdadera cultura democrática en nuestra sociedad. Basta con acudir a las elecciones internas de una universidad, un sindicato, una asociación de vecinos o una pequeña agrupación de barrio de cualquier partido político para darse cuenta de que no sirven los estatutos o reglamentos internos para lograr unos comicios sin incidentes. Cuando el premio es el poder (aunque sea insignificante) reina la ley de la selva y con bastante frecuencia se hará uso de la pillería. Es precisamente en elecciones de bajo relieve donde se perciben tácticas como el control del voto (dando papeletas en mano o poniéndolas en lugares visibles para que el votante se sienta observado al cogerla), presiones y amenazas, compra-venta de votos y cargos dentro de la organización, ocultaciones de censos (o entrega de censos falsos o con datos erróneos), desembarcos (la espectacular aparición de decenas o cientos de personas que jamás habían sido vistos por la asociación o agrupación)...
 
Vivimos en una época convulsa y como tal es lícito buscar nuevas fronteras que reajusten nuestro sistema logrando una mayor honradez y transparencia de las élites, pero si no nos exigimos esto mismo en todos los ámbitos de la vida, si no nos dirigimos hacia una cultura de responsabilidad democrática, difícilmente se lo podremos pedir a nuestros dirigentes. Hemos de evitar convertir todo proceso electoral en un concurso de popularidad, donde no gana el que mejores cualidades tiene sino el que más amigos consigue llevar a votar. Por otro lado, el arte de comunicar debe retomar su papel original, el de cauce transmisor de ideas, porque incluso las mejores políticas no sirven de nada si no son entendidas por sus destinatarios. Es deber de nuestros representantes comunicar con sinceridad, pero la comunicación es inane si no se dirige hacia una población educada en todos estos valores y dotada de un sentido de la responsabilidad y de la crítica.
 
Sergio J. Ramis.
Politólogo y socios de AVAPOL

Las Expectativas mataron al prestidigitador.

El Presidente Obama y el Sr. Romney se presentaban ante la audiencia global (si, las elecciones en USA ya no les conciernen solo a ellos) con una ligerisima ventaja a favor del Presidente, alimentada en gran medida por los graves fallos de comunicación de su rival.
 
La noche le era propicia, se enfrentaba cara a cara con su rival en una lid que no le era ajena y en la que muchos le consideraban especialista, la bancada demócrata estaba tranquila. Frente a el, un mormón, esforzado aplicado y de estética aseada pero con fama de tener la lengua muy suelta, recordamos que viene de insultar al 47 % de la población estadounidense y antes lo había hecho con la ciudad de Londres, la comunidad Palestina y repetidas veces con Grecia e incluso España.
 
Repito, todo le era propicio, incluso era su aniversario, una oportunidad de lucirse, de mostrar ese gran orador que encandilo América y el mundo en la campaña de 2008.
 
No fue lo que ocurrió, Obama perdió el debate del fondo y de las formas. Se mostró dubitativo, inconcluso, sin ritmo ni energía, tal vez cansado, inmundo su discurso de “ehs” y muletillas, no ejerció de Presidente, ni siquiera de candidato, salió al encerado con bolígrafo y chaqueta de profesor, en concreto de un mal profesor.
 
Frente a el, un candidato seguro, claro y conciso, hablando por puntos y sin utilizar muletillas. Pero lo más determinante, al menos en mi opinión, fue que Romney sorprendió causando una buena impresión, que por no esperada tiene aun mayor valor. Romney mostró el aplomo de un comandante en jefe y la claridad de ideas de un empresario cuajando una notable actuación y cuyo eco se ve potenciado por la falta de expectativas y valor de la comparación.
 
Los datos hablan por si solos, para la CNN fue un Romney 67% vs Obama 25% y para la CBS Romney 46% vs Obama 22% todas las encuestas arrojan datos similares.
 
La derrota de Obama fue doble y rotunda. En primer lugar por que perdióm claramente y en segundo lugar por que la nación estaba convencida de que ganaría.
 
Dos días antes del gran debate, Gallup hacia publico un estudio donde se afirmaba que el 57% de los norteamericanos esperaban una victoria de Barack Hussein Obama II frente a un 33% de la población que esperaba que el candidato republicano se hiciera con la victoria. Uno puede caer alto cuando su respaldo esta en la alturas y para el Presidente, esos 25 puntos son una posición muy elevada.
 
Las expectativas están matando a Obama por que se enfrenta a su narrativa y nos demuestran que el presidente ha perdido su magia. En el debate de ayer el 61% de la población confesó que el Presidente había estado peor de lo esperado y para el 15% de la población que confiesa que los debates pueden cambiar su opinión es mucho, muchísimo.
 
Obama tiene tiempo de volver a ser el que fue, pero para que América le siga no puede limitarse a hacerlo bien, tiene que volver a brillar, a ser ese gran prestidigitador.
 
Álvaro E. Ortuño
Desde Washington,  Politólogo y socio de AVAPOL

De tú a tú: D. Antonio Colomer Viadel, Catedrático Dº Constitucional.UPV


El profesor Dr. D. Antonio Colomer Viadel es Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Politécnica de Valencia, Director del Area de Derecho Constitucional y Presidente de la Federación Internacional de América Latina y el Caribe (FIEALC).

Llegamos al despacho de D. Antonio Colomer Viadel, quien nos recibe con un pie en el estribo para su marcha a América Latina,

Carmen Ventura: ¿cuál es su periplo en esta ocasión?

Antonio Colomer: En unos días viajo a Río de Janeiro en cuya Universidad he sido invitado a pronunciar una conferencia en un encuentro internacional sobre los procesos civilizatorios y la crisis del capitalismo contemporáneo. El  9 de septiembre viajo a Bogotá en donde presentaremos nuestro Manual sobre Capacitación para la Economía Solidaria y el Desarrollo Comunitario. A partir del día 11 estaré en Cartagena de Indias, Colombia, en la Inauguración del Congreso de la Sociedad Latinoamericana sobre América Latina y el Caribe (SOLAR) y aún tengo que asistir el 17 en Tunja a la Universidad Tecnológica y Pedagógica de Colombia para otra conferencia sobre nuestro Manual y el posible inicio de un curso de doctorado sobre Derechos Humanos que organizaré en colaboración con esa Universidad.

C.V: A sus casi 70 años lleva una actividad frenética y eso que aún no ha empezado el curso. ¿Cuáles son sus proyectos para este nuevo curso escolar?

A.C: Creo que una de las claves de la vitalidad es tener ocupada toda tu actividad con tareas que tengan un sentido profundo para ti y que den satisfacción a tu quehacer. En este sentido me consideraría bastante joven aunque el organismo a veces te llama la atención.

En octubre, posiblemente viajaré a Turquía como Presidente de la FIEALC donde el año próximo se celebrará el Congreso siguiente organizado por la Universidad de Ankara, que como sabes, el XV Congreso y anterior lo organizamos nosotros en la UPV en julio de 2011 y que acabamos de publicar los tres volúmenes de actas con casi 2000 páginas que ha sido un verdadero record en estos Congresos, bajo el tema “ América Latina, Globalidad e Integración!.

Del 23 al 28 de octubre ya he aceptado la invitación de la Universidad Autónoma del Estado de México en Toluca para un Congreso que debo inaugurar con una Conferencia sobre el Estado constitucional en la época de la globalización. Y está la atención a nuestros dos Institutos: INAUCO e IBEM. Queremos publicar también a finales de octubre el número 60 de la Revista Iberoamericana de Autogestión y Acción Comunal (www.ridaa.es) del INAUCO (www.upv.es/inauco) que cumple 29 años y que el año que viene con ese aniversario redondo de tres décadas tendrá una celebración especial. También en este otoño volveremos a conceder el Premio Gigante del Espíritu como todos los años desde el 2008. También podéis tener más información a través del periódico digital del INAUCO: La Hora de Mañana (www.lahorade.es).

C.V: Tal y como se desprende de sus palabras, América Latina es su pasión, pero también muestra su preocupación por la situación actual de Europa en su reciente publicación “Un nuevo rapto de Europa”.

A.C: Por descontado tenemos el corazón y la mente dividida por esta doble condición de lo español entre Europa y América. Para mí fue una gran satisfacción ser el Codirector del Seminario del Derecho Público Europeo con la Universidad de Göttingen en Alemania entre los años 1994 al 2000. De ahí surgió un libro sobre la Alemania unificada y posteriormente otro comparativo de la integración política en Europa y en América Latina.

Haces referencia a la obra más reciente que publicamos un equipo de investigadores por mi coordinados y que debajo de ese título citado tenía un subtítulo, las encrucijadas del Tratado de Lisboa. Creo que hay que insistir en el principio de solidaridad que fue clave en la construcción europea y por otra parte, liberarse de esa dependencia de los mercados especuladores que todo lo ponen a sus servicios egoístas y usurarios.

No hace mucho, en una entrevista en el Diario el Levante-EMV hice un llamamiento a Alemania para que fuera más humilde y menos paternalista y recordase las ayudas que recibió primero con el Plan Marshall al final de la II Guerra Mundial y después en el proceso de reunificación alemana, con la comprensión de sus socios europeos.

C.V: En cuanto a las semejanzas a los procesos de integración de América Latina y Europa ¿qué se puede decir?

A.C: Paradójicamente pareciera que los elementos que facilitan la integración en el mundo iberoamericano son mayores que los que existían en Europa, el idioma, la tradición histórica y jurídica común, la religión, las costumbres y tradiciones culturales, etc Pero en Europa existían sociedades menos desiguales y con un común denominador democrático y a favor de la defensa de los derechos humanos que no se dan con la misma intensidad en los países latinoamericanos. La construcción europea se apoyó en estos valores y también en una cooperación para conseguir una mayor cohesión social, a la vez que un entramado institucional fuerte, un derecho comunitario supranacional amplio y vinculante y tribunales de justicia que podían resolver las controversias en la aplicación de ese derecho, así como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, defensor de las garantías de los mismos en todos los Estados Miembros. En general, estos aspectos no existen con el mismo desarrollo e intensidad en los procesos de integración latinoamericana.

C.V: Para concluir D. Antonio, ¿qué salida hay a la crisis actual?

A.C:  En el caso Europeo hay que recobrar el espíritu solidario de una parte y el principio de subsidiariedad que aplique respuestas de abajo a arriba. También el apoyo directo a las iniciativas locales para creación de empleo no sólo mediante asistencia financiera sino también asistencia técnica y de viabilidad de los proyectos, especialmente para los jóvenes y en aquellas iniciativas de carácter innovador y creativo.

También habría que apoyar las formas de intercambio y apoyo mutuo mediante hermanamiento de ciudades para facilitar el conocimiento de saberes locales y el canje de experiencias y también de actividades sociales, culturales y económicas, Por descontado habría que tener una posición mucho más enérgica frente a los especuladores financieros internacionales y sus cómplices internos.

Muchas gracias D. Antonio. Buen viaje

Carmen Ventura Salom
Politóloga y socia de AVAPOL
venturasalom.carmen@gmail.com
 

Escucha de veras y serás diferente


Alternativas innovadoras que den respuesta a las necesidades de todos los ciudadanos son, con el paso de cada semana, más precisas. Recientemente hemos sido espectadores del fin del verano, mirando de nuevo a los ojos de la realidad española de la que nos hacemos eco cada viernes negro. Novedades respecto a cifras de paro, la prima de riesgo y sus parientes europeas y las prórrogas de ayudas sociales intrínsecas al concepto primigenio de nuestro Estado de Bienestar, irrumpen en el espacio vital de los ciudadanos españoles, aquéllos a los que los eruditos de la Ciencia Política han clasificado tantas veces dentro de los límites de la trampa de la desafección.

Pues bien, como todo momento de crisis, se nos brinda la oportunidad de mirar bien las cartas que manejamos y repensar la jugada más estratégica. Y digo mirar bien las cartas, porque en los márgenes de la teoría en la que está circunscrito el pueblo español, no hay espacio para explicar los hechos a los que estamos asistiendo estos días. Los movimientos organizados para la ocupación de tierras han reaparecido, de nuevo en el marco andaluz, actualizándose a su versión propia del siglo XXI. Personas de multitud de localidades se han unido a este movimiento espontáneo que no responde directamente a la movilización social de un grupo concreto en defensa de sus intereses, sino de un grupo general: el pueblo español. Por primera vez estamos asistiendo a la superación de la lucha por el interés propio y hemos retrocedido a la defensa de los derechos colectivos, básicos y fundamentales para todo sujeto, con independencia de su identidad laboral. Desgraciadamente, el triunfo que como pueblo supone este hecho, recibe una explicación atroz, pues este fenómeno es indicativo de la involución de las demandas de los ciudadanos hacia los primeros peldaños de la pirámide de Maslow: la alimentación, la seguridad de empleo, de recursos, de salud y de propiedad privada.

Esta situación no puede permanecer por más tiempo detrás de la espesa niebla con la que miran los ojos de los poderes públicos. Como pueblo español estamos ante una situación crítica, con precedentes ya grabados en nuestra historia. Es momento, pues, de definir claramente el espacio que queremos salvaguardar, pues si es la intención de voto la que dirige autómatamente los hitos de política pública, únicamente el pueblo español tiene la última palabra.

Alternativas de política pública son muy específicas en esta materia. Y la reorientación de espacios públicos hacia la ayuda social ha de entrar en ese abanico de posibilidades. Si preguntásemos a nuestro Estado de Bienestar, este situaría en la intervención social uno de los pilares de referencia para alcanzar la equidad social. Pues un elemento es infranqueable llegados a este punto: la situación de inequidad en la que nos encontramos todos los seres vivos en origen. Hasta los clásicos del liberalismo político partían de esta concepción en sus teorías de justicia social. Y por ello, el modelo de estado y su red jurídica-política han estado construidos para alentar este fin. La intervención social es la realización de actividades encaminadas a dar respuesta a las demandas de los ciudadanos, obteniendo con ello una legitimidad pública. En un momento como el actual, sin duda los dos elementos que incluye esta definición son tan necesarios como críticos. Estas intervenciones sociales manejan un abanico de permutaciones ilimitado, pertinente para satisfacer la variedad de demandas de cada grupo de ciudadanos, pues en ellos reside el pasivo de nuestro sistema social y en ellos debe repercutir su correspondiente activo.

En la situación en la que se encuentra España, requerimos de una intervención inminente, muy alejada de la prescrita por parte de los organismos internacionales, y más próxima a la intervención social en el sentido más estricto de sus términos.

Patricia Vidal
Vocal 1ª Junta Directiva AVAPOL
@pvidalhurtado

Reflexiones cotidianas: a propósito de la calle vol. 1


(Véase Reflexiones cotidianas, más que nada para contextualizar)
 

Continuando con la idea de reapropiarnos del espacio público a través del análisis de las pequeñas cotidianidades caseras, hoy os propongo una reflexión a propósito de una estampa compartida. En estos días estivales me viene a la mente la imagen típica, que por suerte todavía está presente en algunos rincones de Valencia, de la gente mayor tomando la fresca delante de la puerta de su casa a la puesta del Sol. Supongo que es una imagen típica de muchos pueblos que nos hace viajar en el tiempo, cuando éramos más jóvenes y era norma salirse al fresco con el resto de vecinos y vecinas hasta la hora de cenar. Ese final de “vesprà” no sólo hay que entenderla como un comportamiento puramente refrigerador, sino como un momento de sociabilidad, en este caso, entre vecinos. Y he querido recalcar gente mayor porque son ellos los únicos que todavía sacan sus sillas de enea o de loneta (sí, sí, las de metal y tela de rayas azules o rojas para ir a la playa, y con brazos, por supuesto) para pasar los últimos instantes de la tarde. Más allá de un análisis multifactorial profundo de este hecho –hemos quedado que esto son reflexiones al paso- yo os propongo centrarnos en un aspecto. Esta gente, nacida generalmente antes de los años 50 del pasado siglo, hacía la vida en la calle, al menos en nuestro territorio, pues la entendían como una prolongación más de la casa, sería su vertiente pública. A la mínima excusa, cuando llegaba el buen tiempo, se sacaba una mesa corrida y unas sillas y se preparaba una buena cena, entendiéndose, de esta manera, la comensalidad como una vertiente más de la sociabilización de la que hablábamos anteriormente. Porque ¿acaso alguien de los aquí presentes concibe la cena de sobaquillo sin ese sentimiento de apropiación del espacio? Sí, la cena de sobaquillo es una práctica muy valenciana, que aunque muchos aluden a que se debe al carácter ‘agarraet’ del valenciano yo prefiero pensar –reflexivamente, claro- que se debe a esa presencia naturalizada del ciudadano en la calle. Y ese sentimiento de pertenencia de lo público como espacio físico y simbólico en el que estar y ser hacía que, antiguamente –reitero que son muchos los factores explicativos, pero este es uno de ellos- nuestros ahora mayores consideraran la calle como propia.
 
Con todo, y aquí finalizo mi primer reflexión cotidiana a propósito de la calle, pienso que esta práctica tan arraigada aunque en proceso de desaparición de “eixir a prendre la fresca” debemos dotarla de fundamento y entenderla, de manera orgánica, como un comportamiento naturalizado de considerar la calle como algo propio y como tal, ese sentimiento conlleva la defensa de ese espacio público compartido, que al fin y al cabo es por lo que estoy reflexionando ¿no?
 
Aida Vizcaino Estevan
Presidenta AVAPOL
@Aidaviz
 
*Fuente Imagen: Festes al Barri de Santa Ana (ara desaparegut, actual zona de la Guàrdia Civil, Benimaclet). Extraída de 46020.org

Reflexiones cotidianas: a propósito de la calle



Estos días he estado reflexionando sobre la calle y la necesidad de re-apropiarnos, como ciudadanos, nuevamente de ella. Pero diréis ¿por qué tal cosa? ¿por qué debemos re-apropiarnos de ella? Pues a mi modo de ver os diré que, en estos momentos de cambio, de crisis –en sentido absoluto- es necesario transformar nuestro día a día como paso para transformar el todo ¿no dicen que el movimiento se demuestra andando? Pues andar se anda en el día a día, de casa al trabajo, de camino a la universidad o yendo a la heladería a tomar una horchata, y no sólo andamos en las manifestaciones o cuando vamos a votar. Desde hace un tiempo, mis pensamientos se centran en la cuestión de la recuperación (sí, está perdido) del espacio público –sentido holístico- por parte de los ciudadanos porque es clave para la regeneración democrática de este siglo XXI.
 
Así pues, reflexionando, reflexionando he llegado a la conclusión que para analizar este hecho, necesitamos ir más allá de la dimensión real o física y situarnos en la simbólica, o al menos tenerla en cuenta. Es decir, la escasa presencia real que tenemos los ciudadanos en la esfera pública tiene una correlación con la simbólica, lo que se traduce en unos valores, comportamientos y símbolos asociados al espacio público. Con esto no voy a ponerme trascendental porque con estos calores no se aconseja un sobreesfuerzo mental, pero quiero reflexionar a través de unos pequeños posts sobre algunos aspectos cotidianos que reflejan esa pérdida o cómo pueden ser síntoma de esa expropiación tácita y simbólica de lo público.

Aida Vizcaino Estevan
Presidenta de AVAPOL
@aidaviz