Mostrando entradas con la etiqueta Ximo Valls. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ximo Valls. Mostrar todas las entradas

Reflexión sobre #primaveravalenciana


Os propongo reflexionar sobre el fenómeno de #PrimaveraValenciana centrándonos en la figura de la delegada del gobierno y el determinante que le impulsó a decidir las actuaciones policiales en Valencia, tema cuanto menos peliagudo. Pero lo cierto es que lamentablemente no podemos controlar el experimento, no podemos establecer una relación causa-efecto entre la delegada del gobierno y los actos ocurridos, por lo tanto, se nos escapan variables que no controlamos para poder demostrar científicamente cual es la motivación o determinante clave.

Sin embargo, no deja de ser interesante plantear teorías como la de Lakoff  basada en modelos de estructura mental y  que él asocia a los modelos familiares con marcos conceptuales concretos. En el caso conservador, el modelo del padre estricto y los valores básicos que tienen fuertemente arraigados les hacen actuar bajo su propia “visión” del mundo. El planteamiento de Lakoff me hace recordar la idea hobbesiana del hombre como un ser maligno, en constante peligro y la necesidad que tiene de salir de ese estado de naturaleza, cediendo su libertad a cambio de su seguridad. Si a alguien le ha venido a la cabeza G.W.Bush y las elecciones del 2004, puede ser pura casualidad.

La teoría de Lakoff  plantea dos modelos diferenciados que se plasman a su vez en dos visiones de modelos de sociedad, es decir, como el Estado (padre de familia) actúa en función de los valores que pretende fomentar e impregnar en la sociedad (hijo/a). El modelo del padre estricto de los conservadores plantea acciones de corrección y conversión hacia el buen camino, partiendo desde una concepción negativa y caprichosa del hijo/a, y esta justificación motiva el uso del recurso del castigo para lograrlo.  

Claro, la pregunta clave sería ¿Podría ser esta teoría aplicable a la motivación de la delegada de gobierno valenciano? Podría, pero nada nos puede asegurar que así sea. En este terreno nos adentramos en especulaciones inservibles. Quizás pudiera ser un factor, o quizás las motivaciones fueron otras que nada o poco tienen que ver con la teoría planteada. 

No obstante,  no quisiera dejar de cuestionarme si alguien aún cree en aquella concepción de Rousseau sobre el hombre bondadoso por naturaleza y cuya convivencia con la sociedad lo pervierte. Quizás deberíamos recordar que aún vivimos en un pacto social, en el que nosotros como ciudadanos no olvidamos lo que cedemos, pero que las instituciones políticas no tardan en olvidar lo que nos deben. Aquí es donde deberíamos recordar que el sistema democrático y la configuración del mismo no deja de ser un artefacto creado por el hombre.

En definitiva, la sociedad debería poder modificar a su antojo dicho sistema, pues no es el sistema el que impone un fin, sino el ciudadano el que debe elegir que fin o que objetivos se deben lograr con el sistema creado. Pero, ¿El resultado es fruto de la tiranía de la mayoría o de la voluntad general?

Ximo Valls
Politólogo y socio de AVAPOL
@CVallsmo

Regeneración y representación en los Partidos

Actualmente recibimos constante información sobre la reestructuración de uno de los partidos con más historia de este país, el PSOE.  La perseverancia de los medios de comunicación reside al parecer en canalizar y proyectar el proceso de elección de los dos principales candidatos a la secretaria general, polarizando la información en ambos lideres políticos. Así como el paulatino posicionamiento de líderes regionales a favor o en contra de cada candidato, que nos recuerda de forma indirecta a R.Michels y su famosa ley de hierro,  apoyos recibidos y a la espera de un mantenimiento de posiciones o mejora de las mismas dentro de la organización socialista.

No se trata de maniobras ajenas a cualquier tipo de organización, que en definitiva tiene un fin específico, en búsqueda de una supervivencia orgánica y una jerarquía interna muy bien definida. En este caso, en esta tipología de organización, como partido político, esta cuenta con una base que se ve sometida a un proceso de doble representación de sus intereses, apoyo o traslado de opiniones en la elección de su dirección política.  Si bien hemos podido observar menciones reiteradas a la presencia de su militancia en la construcción de sus proyectos, programas y discursos políticos, no existe la elección directa de sus candidatos. Esta cuestión conlleva a una fuerte crítica en términos de participación política, regeneración interna y agregación de intereses.






Desde hace tiempo hablamos del descontento social por una parte de la ciudadanía (15-M) que tiene respecto al sistema democrático en post de una mejora en su funcionamiento para canalizar los intereses reales de la sociedad, descontento en el cual residía y reside principalmente una crítica al modelo representativo, y por lo tanto, el deseo de una democracia directa idealizada (Rousseau).  A raíz de esta exposición, plantearía la siguiente cuestión, ¿Pueden los partidos políticos ofertar y crear nuevas formas de participación política a nuestros ciudadanos, si algunos aún no han creado nuevos mecanismo de apertura y participación para su propia militancia?, ¿Existe realmente una voluntad para tal propósito?

Es bien sabido que las nuevas tecnologías y la existencia de las redes sociales han abierto nuevas formas de comunicación  y participación, no obstante, dónde quedan los mecanismos de participación y decisión tradicionales. Quizás sería conveniente  incentivar, estudiar y analizar la existencia de una apertura bidireccional y no puramente 2.0.

Ximo Valls
Politólogo y socio de AVAPOL
@CVallsmo

Campaña 2011, comportamiento político del votante

Estrategias acertadas o fallidas, medidas y mensajes contrapuestos de los partidos, una campaña electoral con quizás más miga de la que aparentaba. Quisiera que partiéramos analizando el posicionamiento inicial de los partidos en la pasada campaña y el comportamiento político del votante en las urnas, si bien no es posible de forma profunda por la extensión, al menos si un pequeño recorrido. ¿Empezamos?


Todos sabíamos de la delicada situación que partía el PSOE para convencer (razón) más que persuadir a sus votantes, no sin dejar de intentar la persuasión (emoción) también como arma electoral, eso si, por canales de comunicación distintos. Respecto al uso de la emoción ni que decir tiene que es un arma cada vez más recurrida para la captura del votante, y no por ello se consigue siempre el efecto deseado. Una vez  apenas rozado el campo del Neuromárketing político, considero conveniente ligar y tratar el Cleveage que se activa de forma intensa durante todas las campañas electorales, y que en esta ocasión ha sido un arma de doble filo para el partido en el gobierno. Me refiero al Cleveage izquierda-derecha, su activación en los discursos políticos y el efecto inverso que ha sufrido el partido PSOE, con el beneficio electoral de IU y otras fuerzas que se afianzan y consolidan en el las Cortes Generales. 

No olvidemos que de los 4 millones de votantes que ha perdido el partido socialista, el PP ha ganado solamente alrededor de 600.000 votos (respecto al 2008), es decir algo más de una 1/8 parte, lo cual nos viene a decir que la volatilidad entre bloques (cambio en la decisión de voto entre bloques ideológicos distintos), en estas elecciones no ha sido la gran protagonista del comportamiento en las urnas, pero si esta vez el intrabloque (IU), e incluso otras alternativas de partidos autocalificados como progresistas (UPyD). No obstante, como he mencionado anteriormente, dentro del mismo bloque ideológico una parte del electorado de izquierdas ha sufrido una desafección ante el partido gobernante, desafección respaldada por los ajustes económicos adoptados y la disonancia entre el discurso político y las medidas realizadas por el gobierno.

Por otra parte, merece la pena mencionar como otro Cleveage Centro-Periferia ha hecho acto de presencia de distinta forma, la primera, mediante el reforzamiento de partidos nacionalistas como CIU en Cataluña o el estreno de Amaiur por parte del País Vasco, ambos con el mismo posicionamiento en dicho eje, aunque contrapuesto en el plano izquierda-derecha. La segunda, UPyD  gana fuerza siendo uno de los partidos que reactivan dicho Cleveage, pero en este caso, inclinando la balanza hacia el Centro dentro del mismo eje Centro-Periferia. Ejemplo de reactivación del eje y acompañado por el declive socialista en la Provincia de Valencia es la presencia de la Coalición Compromís en el Parlamento español.

En la Comunidad Valenciana podemos apreciar un descenso de la participación respecto al 2008, un 3,35% (110.000 votos aprox.).  Teniendo en cuenta que a nivel estatal ha descendido un 2,16%, no parece relevante en términos comparativos. Ahora bien, si observamos la evolución del voto de forma diacrónica, desde 2004-2008-2011, veremos la tendencia de concentración y polarización del voto en las elecciones de 2004 a 2008 en las dos principales fuerzas políticas de la Comunidad Valenciana (PP-PSOE), con el estancamiento del crecimiento de votos hacia el PSOE y el aumento del PP en ese período. Pero en estas elecciones el PSOE en la Comunidad ha perdido un  38.1% ( 430.000 votos aprox.) votos que han ido a parar a otras fuerzas políticas, otro reflejo de la volatilidad intrabloque, y el crecimiento de alternativas de izquierdas a nivel estatal y autonómico. Igual de llamativo es que la primera fuerza política de la Comunidad Valenciana, el PP, no ha obtenido un crecimiento de su electorado, ni un estancamiento, sino un ligero descenso de su electorado.

Las campañas han estado envueltas por un issue protagonista, el empleo, un monotema que  está instaurado como máxima preocupación para la sociedad española (CIS nº2885). Podemos encontrarnos con un cambio periodo, es decir, un cambio en el comportamiento político por circunstancias temporales, en este caso la crisis económica que estamos sufriendo. El transfondo es la vuelta de valores Postmateriales a Materiales, se superpone el cumplimiento de necesidades básicas a otro tipo de valores autorrealizativos. Evidentemente hablamos de una parte del electorado afectado y no de forma generalizada.   

En definitiva, los ciudadanos han hablado y no existe una única razón que les impulsara a decantar su voto, puesto que hay tantos motivos como pluralidad de votantes.

Ximo Valls.
Politólogo y socio de AVAPOL
@CVallsmo