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Regeneración y representación en los Partidos

Actualmente recibimos constante información sobre la reestructuración de uno de los partidos con más historia de este país, el PSOE.  La perseverancia de los medios de comunicación reside al parecer en canalizar y proyectar el proceso de elección de los dos principales candidatos a la secretaria general, polarizando la información en ambos lideres políticos. Así como el paulatino posicionamiento de líderes regionales a favor o en contra de cada candidato, que nos recuerda de forma indirecta a R.Michels y su famosa ley de hierro,  apoyos recibidos y a la espera de un mantenimiento de posiciones o mejora de las mismas dentro de la organización socialista.

No se trata de maniobras ajenas a cualquier tipo de organización, que en definitiva tiene un fin específico, en búsqueda de una supervivencia orgánica y una jerarquía interna muy bien definida. En este caso, en esta tipología de organización, como partido político, esta cuenta con una base que se ve sometida a un proceso de doble representación de sus intereses, apoyo o traslado de opiniones en la elección de su dirección política.  Si bien hemos podido observar menciones reiteradas a la presencia de su militancia en la construcción de sus proyectos, programas y discursos políticos, no existe la elección directa de sus candidatos. Esta cuestión conlleva a una fuerte crítica en términos de participación política, regeneración interna y agregación de intereses.






Desde hace tiempo hablamos del descontento social por una parte de la ciudadanía (15-M) que tiene respecto al sistema democrático en post de una mejora en su funcionamiento para canalizar los intereses reales de la sociedad, descontento en el cual residía y reside principalmente una crítica al modelo representativo, y por lo tanto, el deseo de una democracia directa idealizada (Rousseau).  A raíz de esta exposición, plantearía la siguiente cuestión, ¿Pueden los partidos políticos ofertar y crear nuevas formas de participación política a nuestros ciudadanos, si algunos aún no han creado nuevos mecanismo de apertura y participación para su propia militancia?, ¿Existe realmente una voluntad para tal propósito?

Es bien sabido que las nuevas tecnologías y la existencia de las redes sociales han abierto nuevas formas de comunicación  y participación, no obstante, dónde quedan los mecanismos de participación y decisión tradicionales. Quizás sería conveniente  incentivar, estudiar y analizar la existencia de una apertura bidireccional y no puramente 2.0.

Ximo Valls
Politólogo y socio de AVAPOL
@CVallsmo

Campaña 2011, comportamiento político del votante

Estrategias acertadas o fallidas, medidas y mensajes contrapuestos de los partidos, una campaña electoral con quizás más miga de la que aparentaba. Quisiera que partiéramos analizando el posicionamiento inicial de los partidos en la pasada campaña y el comportamiento político del votante en las urnas, si bien no es posible de forma profunda por la extensión, al menos si un pequeño recorrido. ¿Empezamos?


Todos sabíamos de la delicada situación que partía el PSOE para convencer (razón) más que persuadir a sus votantes, no sin dejar de intentar la persuasión (emoción) también como arma electoral, eso si, por canales de comunicación distintos. Respecto al uso de la emoción ni que decir tiene que es un arma cada vez más recurrida para la captura del votante, y no por ello se consigue siempre el efecto deseado. Una vez  apenas rozado el campo del Neuromárketing político, considero conveniente ligar y tratar el Cleveage que se activa de forma intensa durante todas las campañas electorales, y que en esta ocasión ha sido un arma de doble filo para el partido en el gobierno. Me refiero al Cleveage izquierda-derecha, su activación en los discursos políticos y el efecto inverso que ha sufrido el partido PSOE, con el beneficio electoral de IU y otras fuerzas que se afianzan y consolidan en el las Cortes Generales. 

No olvidemos que de los 4 millones de votantes que ha perdido el partido socialista, el PP ha ganado solamente alrededor de 600.000 votos (respecto al 2008), es decir algo más de una 1/8 parte, lo cual nos viene a decir que la volatilidad entre bloques (cambio en la decisión de voto entre bloques ideológicos distintos), en estas elecciones no ha sido la gran protagonista del comportamiento en las urnas, pero si esta vez el intrabloque (IU), e incluso otras alternativas de partidos autocalificados como progresistas (UPyD). No obstante, como he mencionado anteriormente, dentro del mismo bloque ideológico una parte del electorado de izquierdas ha sufrido una desafección ante el partido gobernante, desafección respaldada por los ajustes económicos adoptados y la disonancia entre el discurso político y las medidas realizadas por el gobierno.

Por otra parte, merece la pena mencionar como otro Cleveage Centro-Periferia ha hecho acto de presencia de distinta forma, la primera, mediante el reforzamiento de partidos nacionalistas como CIU en Cataluña o el estreno de Amaiur por parte del País Vasco, ambos con el mismo posicionamiento en dicho eje, aunque contrapuesto en el plano izquierda-derecha. La segunda, UPyD  gana fuerza siendo uno de los partidos que reactivan dicho Cleveage, pero en este caso, inclinando la balanza hacia el Centro dentro del mismo eje Centro-Periferia. Ejemplo de reactivación del eje y acompañado por el declive socialista en la Provincia de Valencia es la presencia de la Coalición Compromís en el Parlamento español.

En la Comunidad Valenciana podemos apreciar un descenso de la participación respecto al 2008, un 3,35% (110.000 votos aprox.).  Teniendo en cuenta que a nivel estatal ha descendido un 2,16%, no parece relevante en términos comparativos. Ahora bien, si observamos la evolución del voto de forma diacrónica, desde 2004-2008-2011, veremos la tendencia de concentración y polarización del voto en las elecciones de 2004 a 2008 en las dos principales fuerzas políticas de la Comunidad Valenciana (PP-PSOE), con el estancamiento del crecimiento de votos hacia el PSOE y el aumento del PP en ese período. Pero en estas elecciones el PSOE en la Comunidad ha perdido un  38.1% ( 430.000 votos aprox.) votos que han ido a parar a otras fuerzas políticas, otro reflejo de la volatilidad intrabloque, y el crecimiento de alternativas de izquierdas a nivel estatal y autonómico. Igual de llamativo es que la primera fuerza política de la Comunidad Valenciana, el PP, no ha obtenido un crecimiento de su electorado, ni un estancamiento, sino un ligero descenso de su electorado.

Las campañas han estado envueltas por un issue protagonista, el empleo, un monotema que  está instaurado como máxima preocupación para la sociedad española (CIS nº2885). Podemos encontrarnos con un cambio periodo, es decir, un cambio en el comportamiento político por circunstancias temporales, en este caso la crisis económica que estamos sufriendo. El transfondo es la vuelta de valores Postmateriales a Materiales, se superpone el cumplimiento de necesidades básicas a otro tipo de valores autorrealizativos. Evidentemente hablamos de una parte del electorado afectado y no de forma generalizada.   

En definitiva, los ciudadanos han hablado y no existe una única razón que les impulsara a decantar su voto, puesto que hay tantos motivos como pluralidad de votantes.

Ximo Valls.
Politólogo y socio de AVAPOL
@CVallsmo

El ‘Anschluss’ vasco no cuaja…y Cicerón usaba Twitter.

Varios factores podemos citar para interpretar los resultados de las Elecciones Generales del pasado 20 de noviembre. En clave nacional, destaco la debacle socialista que bajo la promesa de hace cuatro años de que sería la legislatura del pleno empleo, ha sumido a la clase media española en un ambiente depresivo sin parangón. Rajoy, calladito, ha recogido el testigo, pero no le han salido callos. Eso sí, el bipartidismo PP-PSOE ha caído once puntos porcentuales y se asoma otro partido de ámbito nacional, que no es Izquierda Unida, que ya ha cuajado en Madrid y en Valencia, Unión Progreso y Democracia.

El PSOE sabía perfectamente que ya no podía jugar las bazas de la política económica, pues la Gran Recesión sigue haciendo mella en las cuentas del Reino. Tampoco podía aferrarse a los asuntos sociales, tras los recortes y el deterioro de la calidad del Estado del Bienestar. Menos todavía, en temas de política exterior. Desde ‘volver al corazón de Europa’, a llamar `fracasada’ a Merkel cuando ganó sus primeras elecciones en Alemania, a no levantarse al paso de la bandera de Estados Unidos en un desfile. El reguero de despropósitos merece una miniserie para televisión. Además, mandó sacar a toda prisa las tropas españolas destinadas en Irak para luego aumentar las de Afganistán. Por último, faltó, por primera vez en la historia, a la Cumbre Iberoamericana del año pasado. Lamentable.

Fíjense si es una calamidad, que las esperanzas de un nuevo inquilino, demócrata, en la Casa Blanca, no han variado un ápice las relaciones con Washington. Zapatero se ha ido sin pisar la vivienda de Obama y sin pasar un fin de semana en Camp David. La única bala que quedaba en la recámara, y que han usado tanto el presidente en funciones como su candidato, Rubalcaba era la del final de la violencia etarra en la campaña.

Pese a que la marca de la izquierda abertzale está edulcorada y la componen varias formaciones variopintas, tres cabezas de lista de Amaiur han pertenecido a Batasuna y la justicia española y europea, bajo el amparo de sentencias firmes, sostienen que Batasuna es ETA y viceversa.

Aunque obviáramos este mayúsculo detalle, el apoyo nacionalista se diluye al sur de los Montes Vascos. A saber, si hacemos números, la coalición Amaiur se lleva el gato al agua, el Partido Socialista de Euskadi se hunde y pierde cuatro escaños y el PP obtiene unos resultados, simplemente, decentes. La clave está en que si existiera un país llamado Euskal Herria, con capital en Pamplona, y sin datos del Iparralde francés, el 74% de los votantes del País Vasco más los de Navarra no serían -ni lo son- nacionalistas, defienden la Constitución, la democracia española y no están por la labor de un nuevo Anschluss (anexión) a la austriaca.

Y eso sin olvidarnos de la marciana Ley Electoral vigente. Si algunos partidos como el PSOE y UPyD defienden la eliminación de las Diputaciones, ya va siendo hora de que la circunscripción electoral provincial se borre del mapa por una a nivel autonómico, al menos. Lo ideal sería una a nivel nacional, como pasa en las elecciones al Parlamento Europeo. Si esto ocurriera, los partidos nacionalistas se verían obligados a reformular su discurso y ofrecer uno válido para el interés general, esto es, el de todos los españoles, no el de unos pocos, que, encima, consideran ominosa la identidad nacional que aparece en su DNI. Además, populares y socialistas verían reducida su presencia en el Congreso y en el Senado.

MARCO TULIO CICERÓN Y SU HERMANO ERAN TWITTEROS

Sin duda, estas elecciones han estado marcadas, al menos por los equipos de campaña de Rajoy y Rubalcaba por el uso masivo de las redes sociales, en concreto del fenómeno del microblogging llamado Twitter. Sin duda, los partidos con menos medios llevan tiempo haciendo uso de estas herramientas y ya va siendo hora de ahorrar en costes relacionados con la campaña electoral e ir pensando en reducir papeletas, sobres, miembros de mesa, dietas y profundizar en la tecnología necesaria para el voto electrónico.

No obstante, sigo pensando que las palabras del hermano pequeño de Marco Tulio Cicerón, Quinto, al explicarle el Breviario de Campaña Electoral, siguen vigentes hoy en día. Pero, y de eso estoy seguro, si hoy vivieran Marco y Quinto tendrían perfil en Twitter y argumentarían, como dice el profesor universitario Guillermo López, que el uso de las redes sociales te hace más humano y menos político. Y, según el romano, las cualidades que no tienes, debes aparentar que las dominas con total naturalidad.

Usemos, así, los postulados de este libro de más de 2.000 años de antigüedad, que siguen tan vigentes como los inventos de la rueda y el fuego e incluyámoslos como nuevos trendt topic. Pues la era digital avanza y la verdadera campaña electoral no dura dos semanas, sino, 365 días durante cuatro años. Es exigible que los políticos estén en constante alerta toda la legislatura y que no se olviden de los electores, porque si bien estos se comportan como tales el domingo de las elecciones, el resto del año son vecinos, ciudadanos y contribuyentes. Y de su buen porvenir depende el sueldo de aquellos. Si las redes acercan el político al pueblo, bienvenidas sean. Cicerón, como he dicho, retwittearía desde su Iphone. No lo duden.

Carles Torrijos.
Politólogo y Periodista
Socio de AVAPOL.
@sueldospublicos



Análisis del 22-M: la marea azul.


Ya ha pasado el día de las elecciones y lo que se vislumbra es un color mayoritario en todas las provincias y ayuntamientos de la Comunidad Valenciana, el azul. Ha ganado el Partido Popular en lo que popularmente, valga la redundancia, se denomina “por goleada”. Si algo ha quedado claro, es que la ciudadanía ha pasado de la trama Gürtel y no ha castigado al President Camps por ello, sino que sale fortalecido al haber aumentado en un diputado.

Otra conclusión que podemos obtener de estos resultados es que el PSPV tiene un largo camino que recorrer si quiere gobernar en la Comunidad Valenciana, los votantes descontentos de este partido han declarado que no quieren a Alarte como candidato, pese que indica que no tiene intenciones de dimitir. El descontento de los votantes de la izquierda valenciana se ha traducido en un ascenso importante de la CoalicióCompromis, que se convierte en la tercera fuerza del parlamento valenciano. Esquerra Unida también sufre pérdidas y entra en juego otro partido UPyD que si bien en estos comicios no obtiene representación se queda a una diferencia de 12.000 votos respeto a Esquerra Unida.

La Comunitat Valenciana ha sido una de las comunidades donde ha habido más participación, un 71,46% y ésta ha sido para apoyar masivamente el programa del Partido Popular, aunque hay que señalar que ha retrocedido en 68.855 votos respecto a las anteriores autonómicas, pero esta pérdida no se puede comparar con la del PSPV, que pierde cinco escaños y no llega al 30% que se había fijado como la barrera psicológica de lo que sería la catástrofe o la dignidad.

A nivel municipal, el PP ha logrado arrebatar la PSPV feudos históricos como Gandía o Elche, y en general en los municipios que gobernaba ha ampliado sus mayorías.
Los socialistas valencianos son los que más han sufrido el ascenso de los partidos minoritarios de izquierdas, que son los grandes beneficiados de la debacle socialista y del movimiento 15M.

Esta situación de “Marea Azul” que vive la Comunidad Valenciana, se ha extendido a toda España, donde los resultados del PSOE son los peores de la historia en este tipo de comicios, no debemos olvidar que estas elecciones se han vivido en clave nacional, y ha llevado al partido del gobierno a perder feudos tan importantes como Castilla-La Mancha, Aragón, Barcelona, Sevilla y posiblemente Extremadura si Izquierda Unida se abstiene en la investidura del presidente.

Y ante este panorama creo que hay que preguntarse, ¿qué cambios se van a producir con esta derrota electoral?, el presidente del gobierno ya ha anunciado su intención de terminar la legislatura con los apoyos que tenga en el parlamento, pero ¿está legitimado para seguir gobernando?, no solamente el PP va a presionar para que se adelanten las elecciones, sino que otros partidos como UPyD y CIU que ya lo pidieron con la crisis de la deuda española en los mercados, vuelvan a la carga.

El PSOE se ha quedado muy tocado tras las elecciones con lo que tiene que tomar importantes decisiones respecto a su futuro político, y ya empezamos a oír voces dentro del partido que piden un cambio en la dirección del partido y de sus órganos internos, puesto que Rodríguez Zapatero se va a ir con el record de ser el Secretario General con el que el PSOE consigue su peor resultado electoral, ¿podrá seguir liderando el PSOE con ese peso encima?, porque en estos momentos, el juego de alianzas que ha venido desarrollando este último año peligra, el gobierno ha sacado adelante muchas reformas gracias a los apoyos de partidos nacionalistas como el PNV o Coalición Canaria, pero en estos momentos, y tras esta debacle electoral, el gobierno de Zapatero y su partido son un equipo débil al que con toda seguridad nadie querrá unirse, por lo que habrá que esperar a ver qué sucede con la aprobación de los presupuestos. Con las manos atadas por la crisis económica, y por las medidas de ajuste que se han impuesto desde Europa, Zapatero tiene poco con lo que negociar con los nacionalistas, y estos no querrán dar su apoyo a un gobierno, que hoy por hoy, tiene los días contados.

Creo que veremos a no mucho tardar el adelanto de unas elecciones generales, que pueden ser las elecciones en las que el Partido Popular saque los mejores resultados de su historia.

Esther Puntero
Socia Asociación Valenciana de Politólogos AVAPOL
Esther.Puntero@gmail.com




La marca electoral del PSPV




De por qué debe el PSPV dejar de lado las siglas PSOE y usar únicamente la marca PSPV... pues porque tal y como están las cosas hoy, el PSOE y su imagen están muy deterioradas y, aunque en teoría todos tenemos la capacidad para diferenciar entre los diferentes niveles administrativos-electorales, la realidad es que el PSPV es el PSOE con políticos valencianos. Vale, hasta aquí no es necesario ser politólogo. El caso es que sería interesante que el pesoe valenciano intentar desvincularse del estatal mediante el uso del PSPV, en el caso que quiera rascar algún escaño, que no voto.

Utilizando las siglas valencianas podría, además, comenzar a reivindicar aquellos supuestos principios primigenios que se han ido perdiendo por el camino... este tema tiene demasiado suc así que se merece un post aparte.

Sigamos. La imagen de un partido es fundamental durante un proceso electoral (recordemos que sólo quedan cinco meses) porque engloba los atributos -y valores- que deben asociarse al partido. De esta forma si los socialistas valencianos consiguieran desvincularse de los estatales, de una u otra forma saldrían ganando al tiempo que, tal vez... y sólo tal vez, podrían iniciar una leve reconquista de los decepcionados y desmotivados votantes antaño socialistas, que no comparten casi ninguna de las ideas del actual socialismo valenciano.

Por tanto, mi propuesta es que tal vez deberían dejarse de guerras internas –o que éstas sean a mitad legislatura no en precampaña- y centrarse en lo que toca que es movilizar al electorado... en el caso que lo que quieran sea ganar las elecciones, claro. Gaudí decía que ‘l'originalitat consisteix en retornar a l'origen’, y pienso que si el socialismo valenciano fuera más pesepeve que pesoe mejor irían las cosas...

Es mi consejo, gratuito y trivial.

Una avapolera consejera